La Suprema Corte de Justicia de la Nación ordenó al gobierno de Veracruz entregar al municipio de Jalcomulco los recursos provenientes de dos fondos del Ramo 33, correspondientes al Presupuesto Egresos 2016, que le fueron retenidos ilegalmente durante la administración del exgobernador Javier Duarte.

Así el gobernador Miguel Ángel Yunes, deberá entregar en un plazo no mayor de 90 días las cantidades correspondientes al municipio de Jalcomulco.

Al concluir una discusión de la primera controversia constitucional interpuesta por diversos municipios veracruzanos,  el Máximo Tribunal resolvió que el Ejecutivo Federal local deberá cubrir las aportaciones de agosto y septiembre de 2016, más los correspondientes intereses, por lo que se refiere al “Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social, Municipal y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal”.

En cuanto al “Fondo para el Fortalecimiento Municipal y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal”, deberá pagar los intereses del mes de septiembre de 2016, debido a que en este caso los recursos se entregaron extemporáneamente.

Los otros municipios que interpusieron este recurso son el de Chiconamel, Jesús Carranza, Tlalnelhuayocan, Fortín, Tezonapa y Lerdo de Tejada, respectivamente, todos del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave.

Estas controversias que tratan el mismo tema, estaban programadas para la sesión del jueves, sin embargo, fueron retiradas del Pleno, para sean resueltas en Sala con base en los criterios ya establecidos.

El Pleno de la Corte dio entrada a la discusión del tema el pasado lunes el ministro José Fernando Franco González Salas destacó que el gobierno estatal incurrió en una omisión: “Estimo que el Ejecutivo local se abstiene totalmente de realizar acto alguno; es decir, deja de cumplir con la obligación legal de realizar la transferencia de los recursos de las cuentas de los municipios, lo cual pone en evidencia que se trata de un acto negativo —en mi opinión—; es decir, una omisión de cumplir con una obligación”.

ana.langner@eleconomista.mx