El Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó que una de las armas que fue hallada en la casa de Los Mochis, Sinaloa, que era el último escondite de Joaquín el Chapo Guzmán, sí está ligada al operativo Rápido y Furioso, por el que Estados Unidos ingresó armas a México a partir del 2009.

Confirmó que un fusil calibre .50 recuperado en la casa de Los Mochis, el 11 de enero del 2016, fue rastreado hasta el operativo Rápido y Furioso, dijo el Departamento de Justicia en una carta al Congreso.

Cabe destacar que esta información había sido difundida por la cadena Fox News, el 20 de enero pasado, cuando aseguró que esta es la tercera vez que un arma del programa Rápido y Furioso se ha encontrado en una escena del crimen de alto perfil en México .

Según la carta enviada al Congreso de EU, el arma fue uno de los 19 fusiles recuperados del escondite de Guzmán Loera y fue el único que, determinaron, estaba relacionado con el operativo en donde la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por su sigla en inglés) permitía que traficantes compraran armas con el propósito de rastrearlos.

El fusil fue comprado en julio del 2010 con un intermediario desconocido para la ATF; el comprador después fue identificado e investigado, pero nunca le levantaron cargos. El arma no está asociada con otro crimen, dijo el Departamento de Justicia.

En el 2009, agentes de la ATF, en colaboración con el gobierno de México, vendieron armas a presuntos narcotraficantes mexicanos para rastrear a sus principales líderes, pero perdieron la pista de 1,400 de las 2,000 armas que participan en la operación encubierta.