La confianza de los mexicanos en las instituciones, autoridades y representantes políticos es muy baja, revela un estudio del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados.

El primer Informe sobre la calidad de la ciudadanía en México , elaborado por la autoridad electoral, precisa el análisis Conviven en la democracia mexicana amplia participación electoral, escasa confianza en las instituciones y muy baja participación en organizaciones’’, corrobora rasgos identificados por otros estudios en torno a la cultura política mexicana.

Efrén Arellano Trejo y Leonardo Pérez Alemán, autores del documento, destacan que los representantes y sectores con los niveles más bajos de confianza son los diputados, partidos políticos, sindicatos, policías y jueces.

Es decir, aquellas instituciones encargadas de la representación ciudadana y aquellas otras dedicadas a la protección e impartición de justicia’’, citan.

Distintos estudios coinciden en que la falta de confianza en las instituciones y la escasa participación social ha hecho que los mexicanos se centren en su familia y tengan un marcado individualismo, aspiraciones personales y no colectivas, y que predomine la percepción de que en México, cada quien jala por su cuenta , indican.

Consideran que esa situación de desconfianza e individualismo extremo es producto de muchos factores, como la debilidad de las instituciones y las recurrentes crisis políticas y económicas.

Entre otros elementos que el Cesop ya había descubierto con antelación, destaca que en México la corrupción no es un fenómeno aislado puesto que ha tenido una presencia muy extendida a lo largo de la historia y es una conducta recurrente en la vida cotidiana.

La corrupción, la arbitrariedad y la impunidad alimentan la desconfianza y el distanciamiento entre autoridades y ciudadanos .

Precisa además que el debilitamiento de los vínculos entre ciudadanos y partidos se viene produciendo desde los años 60.