Con muro o sin él, Estados Unidos y América Central enfrentan una crisis migratoria que sólo continuará empeorando, prevé la investigadora Guadalupe Correa-Cabrera para el Instituto México del Centro Woodrow Wilson.

En un reporte titulado Migración y Frontera. Seguridad en la Era de Trump , la especialista expone que decenas de miles de personas en particular de Honduras, El Salvador y Guatemala, están siendo expulsadas de sus países y hacia Estados Unidos por una combinación tóxica de extrema violencia, pobreza y falta de oportunidades económicas.

Al mismo tiempo, en los últimos años, México ha estado sintiendo la presión de las deportaciones en masa, así como un mayor número de migrantes centroamericanos que transitan por su territorio o se quedan para trabajar en su búsqueda de una vida mejor y más segura, refiere la experta en migración irregular.

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Asimismo, argumenta, la República Mexicana ha experimentado mayores niveles de inseguridad y los efectos negativos de una cooperación más estrecha entre los contrabandistas de migrantes y la delincuencia organizada.

Debemos aceptar que el aumento de la aplicación de la ley por parte de los Estados Unidos y México no ha funcionado . Pues, pese al peligroso viaje que representa para los migrantes centroamericanos atravesar territorio nacional y a las deportaciones masivas registradas en la administración del presidente Barack Obama; decenas de miles de personas, entre ellas muchos menores no acompañados, salen de Honduras, El Salvador y Guatemala con la esperanza De encontrar un trabajo, huir de la violencia o reunirse con miembros de la familia que ahora trabajan en EU.

La violencia y la falta de oportunidades económicas en Centroamérica continuarán empujando a los migrantes hacia el Norte , observa la investigadora. Algunos permanecerán en territorio mexicano, otros irán a Canadá, pero mientras exista demanda por trabajos que sólo estas personas están dispuestas a realizar, los inmigrantes indocumentados desesperados -y sus contrabandistas- encontrarán maneras innovadoras de llegar Estados Unidos .

En la década pasada la Patrulla Fronteriza incrementó a más del doble el número de sus agentes; al mismo tiempo, el Congreso de EU expandió el gasto de la infraestructura para asegurar las fronteras, sin embargo, las redes internacionales de tráfico de personas y drogas, operan efectivamente en este contexto más endurecido en las fronteras, destaca Correa-Cabrera.

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