La PGR, la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia (Conatrib) y el Instituto Nacional Electoral firmaron un convenio de colaboración con el fin de compartir información de las bases de datos del INE, todo esto con el propósito de crear un mecanismo conjunto que sirva para la identificación de cuerpos y restos de personas desaparecidas a través de huellas dactilares o biométricas susceptibles de ser analizadas.

Durante el evento celebrado en las instalaciones de la Procuraduría General de la República (PGR), Arely Gómez González, titular de la dependencia, explicó que reconocer la problemática ha llevado a las instituciones de gobierno a iniciar acciones urgentes para encauzar este grave problema que violenta los derechos humanos.

Por su parte, el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova Vianello, manifestó que el convenio enaltece al organismo, ya que su padrón y credencial electoral- calificada como la quinta mejor en el mundo por su confiabilidad- servirán como herramientas para acceder a la justicia e identificar personas desaparecidas en México.

La procuradora también precisó que el mecanismo se suma al Protocolo Homologado para la Búsqueda de Personas Desaparecidas y la Investigación del Delito de Desaparición Forzada, que fue publicado en el Diario Oficial de la Federación en septiembre del 2015.

En su intervención, Córdova Vianello destacó que la base de datos del INE usa los Automatic Finger Identification System (AFIS) y Automatic Biometric Identification System (ABIS), que para decirlo claramente, es una base con fines estrictamente electorales, que dio credibilidad a la recreación de la democracia mexicana .

El funcionario electoral agregó que, hasta el 31 de agosto de este año, el INE cuenta con 83.5 millones de registros, 59.86% de ellos representa los datos de 50 millones de personas, lo que significa que se cuenta con 10 huellas dactilares por cada registro.

Esto, estimó, consolida los datos de más de 500 millones de huellas y 39.87% del gran total contiene información de dos huellas dactilares; son registros más viejos y que paulatinamente se van depurando, porque la credencial para votar desde la reforma electoral del 2007-2008 tiene una caducidad de 10 años, que implica una renovación paulatina y gradual de esos registros .

Córdova Vianello precisó que la confidencialidad de los datos se mantendrá resguardada en todo momento por el INE. El registro de una persona desaparecida sólo podrá ser entregada por mandato de un tribunal.

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