Aunque la pandemia de Covid-19 afectó el tráfico ilegal de drogas hacia Estados Unidos, los cárteles mexicanos fueron resilientes y encontraron nuevas formas para ingresar drogas al mercado estadounidense a pesar de las restricciones, determinó la Administración de Control de Drogas (DEA por su sigla en inglés) de Estados Unidos.

En su Evaluación Nacional de Amenazas de Drogas 2020, la agencia estadounidense mencionó que las restricciones en las fronteras y en el comercio debido a la pandemia, provocó que las organizaciones criminales transnacionales disminuyeran el transporte y procesamiento de dinero a través de corredores; las operaciones con precursores químicos desde Asia y el blanqueo de capitales.

Sin embargo, la DEA refirió que en el caso de las operaciones de los cárteles mexicanos, “no se vieron significativamente afectadas por la pandemia de Covid-19 con respecto a sus actividades de tráfico y producción de drogas. El Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) utilizaron la pandemia de Covid-19 para inflar artificialmente los precios de la metanfetamina. Tanto el Cártel de Sinaloa como el CJNG han estado reteniendo envíos regulares de metanfetamina a los Estados Unidos”.

Para argumentar que los cárteles encontraron las formas para seguir traficando, la DEA recordó que en mayo del 2020 funcionarios mexicanos incautaron una combinación de 169.5 kilogramos de fentanilo en el puerto de Ensenada, Baja California, proveniente de Shanghai, China, y que transitó por Quingdao, China, y Busan, Corea del Sur, antes de llegar a México.

Baja producción de drogas

La agencia antidrogas de Estados Unidos estimó que el cultivo de amapola en México durante el 2019 fue de 30,400 hectáreas, una disminución del 27% respecto a las 41,800 hectáreas reportadas en 2018.

A su vez, indicó que la heroína pura disminuyó en 27% de 106 toneladas métricas en 2018 a 78 toneladas métricas en 2019.

“Bajos precios del opio pagados a los cultivadores en México, junto con un aumento del uso de fentanilo en Estados Unidos, probablemente afectó la disminución del cultivo”, refirió.

Respecto a la marihuana, la DEA destacó que México continúa como la fuente extranjera más importante de suministro hacia Estados Unidos. “Sin embargo, en el mercado estadounidense, la marihuana mexicana ha sido reemplazada en gran medida por la marihuana de producción nacional”, planteó.

“Las organizaciones criminales transnacionales mexicanas son la mayor amenaza del narcotráfico para Estados Unidos; ellos controlan la mayor parte del mercado de drogas de EU, y han establecido rutas de transporte variadas, tienen comunicaciones avanzadas capacidades y tienen fuertes afiliaciones con grupos criminales y pandillas en los Estados Unidos”, indicó el informe.

La DEA mencionó que las organizaciones criminales mexicanas continúan suministrando la mayor parte de las drogas sintéticas que se consumen en Estados Unidos.

“Las organizaciones criminales transnacionales mexicanas continúan suministrando la mayor parte de la cocaína, metanfetamina, heroína y el fentanilo que se introducen de contrabando en el país, mientras las calles son más violentas, las pandillas dominan la venta al por menor y la distribución de estas drogas ilícitas es a nivel local”, refirió Christopher Evans, director de Operaciones de la DEA.

jorge.monroy@eleconomista.mx

kg