El asesinato de varios niños y mujeres de una familia mormona estadounidense por parte del crimen organizado en los límites de Sonora y Chihuahua atrajo la atención a nivel internacional, además de focalizar la situación de inseguridad y violencia del país.

En un análisis de la agencia de investigación del crimen organizado, InSight Crime, titulado “¿Quedará impune el asesinato de una familia mormona en México?”, Parker Asmann señala que mientras la atención y los recursos se invierten en medidas de seguridad de línea dura, la policía mexicana aún carece de formación y recursos para investigar a fondo los delitos o para reunir las pruebas suficientes y así los fiscales enjuicien a los delincuentes. Asimismo, se lee en el reporte de InSight que a los grupos criminales en México se les ha dado un cheque en blanco para operar con la violencia que les plazca sin temor a ser detenidos o ir a prisión.

Aun así, la agencia de investigación destaca que la emboscada a los LeBarón es un “caso excepcional”, tras citar al analista en seguridad y exagente mexicano de la policía, Jaime López, porque involucró infanticidios y por la importancia de la prominente familia en la región.

Por ello, en el análisis se formula la esperanza de que haya una mejor respuesta de las autoridades para identificar y arrestar a los culpables. Sin embargo, Jaime López advierte que el gobierno actual ha mostrado “poca intención de mejorar la capacidad para investigar y enjuiciar los asesinatos de manera efectiva”.

“México está a punto de registrar el año más violento en la historia del país, a la vez que una grave crisis de impunidad pervive junto a niveles récords de homicidios, lo que lleva a pensar que los asesinos de la familia LeBarón nunca serán capturados”, reza el análisis de InSight Crime.

“En el 2018, 30 de los 32 estados de México tenían tasas de impunidad altas, muy altas o atípicas, según el Índice Global de Impunidad de México. La tasa de impunidad a nivel nacional obtuvo una puntuación de casi 70 en una escala de 100 puntos, en la que las puntuaciones más altas significan mayores tasas de impunidad. A nivel mundial, México suele ubicarse entre los peores países en cuanto al enjuiciamiento de delitos”.

Recuerda Parker Asmann que los responsables de los recientes hechos violentos en Michoacán y Culiacán tampoco han sido detenidos y expone que “el ejemplo más notorio de impunidad” en los últimos años es la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa en el 2014, caso que aún no ha sido resuelto.