Un smartphone puede transmitir mensajes, imágenes y videos a una zona muy específica con diversos objetivos, incluso hacer política: propuestas, eventos y datos relevantes del proceso electoral pueden ser enviados en instantes, sin tanto presupuesto.

En la Ciudad de México, un grupo de ciudadanos de diferentes profesiones, que van desde el ámbito legal, ambiental, relaciones públicas y arquitectura buscan una nueva forma de hacer comunicación política con la ayuda de las redes sociales.

Reunidos en una cafetería, candidatos independientes a la Alcaldía de Miguel Hidalgo, así como a concejales, explicaron a El Economista que el acercamiento presencial con los ciudadanos debe ser primordial, pero ante el constante movimiento en la urbe, las aplicaciones WhatsApp, Facebook y Twitter son las herramientas esenciales para dar a conocer sus iniciativas que, según ellos, sólo se pueden lograr con el apoyo colectivo.

El candidato independiente a alcalde de Miguel Hidalgo, Gustavo García Arias, junto con su equipo, buscan hacer alianzas para los problemas comunes de la ciudad, no sólo con los habitantes de Miguel Hidalgo, porque “se requiere alzar la voz en colectivo con luchas sociales para crear un gobierno abierto, pues los partidos han dejado der ser una alternativa, pasaremos a dar una lucha electoral con los verdaderos ciudadanos”.

Arias ha participado como asesor jurídico de organizaciones civiles para detener una Torre de 49 niveles del CETRAM Chapultepec, la rueda de la fortuna en ese mismo espacio, además defender el gran pulmón natural de la ciudad, así como poner orden en el “colapso inmobiliario”.

En tanto, el activista y promotor de los derechos de participación social César Jiménez, integrante de la planilla, destacó que no habrá grandes eventos, ni grandes producciones en su campaña; sólo harán uso de un teléfono inteligente y saliendo a las calles, ya que tienen para hacerlo 259,418 pesos, tope para gastos de campaña que les otorgó el Instituto Electoral de la Ciudad de México.

“Tenemos propuestas muy claras, serán llevadas de boca en boca y que los factores que alentarán será la creatividad y el acercamiento con los vecinos”, afirmó.

La experta en temas de desarrollo urbano, Ameyalli Magallón, destacó que en caso de ganar el 1 de julio, no violarán la ley ni se interpondrán a las empresas inmobiliarias, pero sí exigirán que se respeten las normas de construcción.

El arquitecto Eduardo Llorens afirmó que no han tenido acercamientos con empresarios o partidos y destacó que la bandera durante las campañas es el “orden” frente al “cáncer de la corrupción inmobiliaria que afecta a toda la ciudad”.

Los candidatos sin partido en Miguel Hidalgo son vecinos de las colonias Granada, Loma Hermosa, Anzures, Polanco, San Joaquín, entre otras, y buscan tener una oportunidad de gobernar; en caso contrario, en la siguiente elección buscarán una gran movilización de organizaciones para “quitarle” puestos a los partidos.