Entre los planteamientos para derogar la reforma educativa del 2013 se incluyó el “descuido” a la educación pública, principalmente a las escuelas normales rurales, las cuales sufrieron —a decir del nuevo gobierno— un abandono tanto material como en los planes de estudio y en la capacitación para los jóvenes que deseaban ingresar a la docencia.

De acuerdo con el presidente Andrés Manuel López Obrador, la reforma aprobada el 15 de mayo pasado privilegiará a las y los docentes; para ello, se retiró la evaluación que condicionaba su ejercicio en la docencia, además de que se prometió la entrega de más recursos a las escuelas normales.

Tan sólo el año pasado, el lanzamiento del programa de Bienestar Benito Juárez, se realizó en la Normal Rural Luis Villarreal El Mexe, en Hidalgo, la cual tras una década de estar cerrada inició operaciones, sin internado, este 2019.

Entrevistado por El Economista, el dirigente de la sección 9 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de la Ciudad de México, Enrique Enríquez, consideró que el presupuesto siempre ha sido insuficiente para el magisterio en las escuelas públicas.

“Durante los últimos seis años hemos luchado permanentemente para convencer que se fortalezca la educación pública y que el apoyo de las y los diputados tiene que ser automático. No es un apoyo con los ojos cerrados, estuvimos en mesas de trabajo con los diputados para plantearles lo que nos parecía de la reforma que querían aprobar y aun así la aprobaron”, manifestó.

Explicó que más allá de mejorar la infraestructura de las escuelas, es necesario visualizar las deficiencias de los contenidos en los programas educativos y que éstos sean fortalecidos.

“Una normal de Guerrero tendría que preparar maestros para las comunidades de aquellos lugares, lógicamente con una visión nacional, pero atendiendo las necesidades de cada región del país; más allá tendremos que ver que el presupuesto siempre es insuficiente”, indicó.

De acuerdo con un análisis de la organización Mexicanos Primero, los programas de Fortalecimiento a la Excelencia Educativa presentan un aumento de 24.5%; sin embargo, el financiamiento destinado a las escuelas normales en realidad decreció 23.5% para el 2020, con respecto al presupuesto del 2018.

Y es que en dicho año las escuelas normales recibieron 576.6 millones de pesos; en el 2019 su presupuesto fue de 341.6; mientras que para el 2020 se les destinarán 440.7 millones de pesos.

Por su parte, la senadora de Morena Blanca Piña, manifestó que es necesario que a través de los recursos se pueda apoyar a las normales para mejorar los planes y programas de estudio, así como su infraestructura.

Detalló que actualmente hay 227 escuelas normales y 16 escuelas normales rurales experimentales; no obstante, se llegaron a contabilizar hasta 38 escuelas rurales que han desaparecido por el abandono y la falta de recursos.

La presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, Adela Piña Bernal (Morena), indicó que legisladores han recibido a maestros y estudiantes que han manifestado la falta de un plan de estudios contextualizado, debido a que cada maestra y maestro trabaja en realidades distintas, al tiempo que coincidió en que las normales fueron abandonadas.

“Un ejemplo es la Benemérita Escuela Nacional de Maestros en la que se puede constatar el abandono que se tuvo; hace 30 años había cerca de 1,400 egresados y ahorita tienen una población de aproximadamente 300 egresados. Lo que nosotros queremos es recuperar el normalismo”, enfatizó.

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