El secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, anunció la destrucción de 19,919 armas en todo el país que fueron decomisadas del 2009 a la fecha.

Asimismo, el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) indicó que la dependencia a su cargo ha canjeado 9,956 armas en el mismo periodo.

En Palacio Nacional, acompañado del presidente Andrés Manuel López Obrador, el general-secretario destacó que las armas son traficadas desde Estados Unidos por los grupos delictivos a nuestro país mediante diversas formas, entre ellas, escondidas en autos, tráileres, autobuses, botellas, acumuladores, tanques de gasolina, cilindros de gas, en las puertas de vehículos, llantas de refacción y lavadoras, entre otros medios.

Se estimó que, anualmente, los grupos criminales y del narcotráfico ingresan ilegalmente a nuestro país alrededor de 200,000 armas, por lo que, en el periodo 2009-2019 habrían ingresado 2 millones de armas provenientes, principalmente, de Estados Unidos.

El titular de la Sedena mencionó que en la última década han sido recuperadas por autoridades federales, estatales y municipales alrededor de 193,413 instrumentos balísticos.

El secretario Luis Cresencio Sandoval refirió que tan sólo el martes pasado fueron destruidas 19,317 armas cortas y largas en 26 estados del país; y se espera que hasta el 9 de diciembre se hayan inutilizado 19,919 piezas de armamento en las 31 entidades.

Por su parte, el presidente López Obrador informó que durante la visita que realizará hoy a México el fiscal general de Estados Unidos, William Barr, los funcionarios de su gobierno pedirán que el país vecino refuerce el control en la salida de armas y de dólares por la frontera común.

“Lo que estamos planteando (es) que, cuando menos, del lado estadounidense haya control de salida de armas y de dólares, con la idea de que necesitamos reforzar la cooperación”, dijo.

Agregó que su gobierno no permitirá operativos como el llamado Rápido y Furioso, que fue orquestado hace una década por Estados Unidos para rastrear armas utilizadas por el crimen organizado en territorio mexicano, porque fue “una violación flagrante a nuestra soberanía”.

Cabe recordar que, a raíz de dicho operativo, desde inicios de la administración de Enrique Peña Nieto, nuestro país signó un Tratado sobre el Comercio de Armas con Estados Unidos —cerrado en Nueva York—, con el fin de prevenir y eliminar el tráfico ilícito de armas convencionales y de evitar su desvío al mercado ilícito o hacia usos y usuarios finales no autorizados, en particular, para la comisión de actos terroristas.

En el acuerdo firmado, en abril del 2013, se busca aplicar normas internacionales comunes, lo más estrictas posibles, para moderar o mejorar la regulación del comercio internacional de armas convencionales.

Además de ello, se buscó establecer que, tanto México como EU, mantendrían un sistema nacional de control para regular la exportación de municiones disparadas, lanzadas o propulsadas por las armas convencionales.

Por otro lado, el acuerdo incluye que ambos países deberán evitar el desvío de las transferencias de armas convencionales evaluando el riesgo de que se desvíe la exportación y examinando la posibilidad de establecer medidas de mitigación, como de fomento de la confianza entre ambos países o programas elaborados y acordados conjuntamente por los estados tanto en su calidad de exportador como de importador.

[email protected]