El huracán Alex se fortalece en el oeste del Golfo de México y se prevé que entre a tierra esta noche o la madrugada del jueves en algún punto entre el noreste de la costa mexicana de Tamaulipas y el sur de Texas.

El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos señaló que Alex, un huracán de categoría uno en la escala Saffir Simpson, que causó diez muertes a su paso como tormenta tropical por Centroamérica, aumentó la fuerza de sus vientos esta madrugada a 130 kilómetros y se pronostica que llegue a categoría dos antes de ingresar a tierra.

A las 09:00 GMT el meteoro se ubicaba a 290 kilómetros al este-sureste de La pesca, México, o a 375 kilómetros al sureste de Brownsville, Texas. Se desplaza en dirección oeste a 11 kilómetros por hora.

Una advertencia de huracán fue emitida para la costa del Golfo de la Bahía de Baffin, en Texas, a La Cruz, México.

Una advertencia de huracán significa que condiciones de huracán y vientos con fuerza de tormenta tropical se esperan en el área dentro de las próximas 36 horas.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, emitió una declaración de emergencia federal para Texas ante la esperada llegada de Alex, informó la Casa Blanca la noche del martes.

Pone en peligro limpieza de derrame

El meteoro siguió alejándose de la catástrofe del masivo derrame de petróleo del Golfo cerca de la costa de Louisiana en el norte del Golfo de México, pero complicaba los esfuerzos de limpieza.

El temporal ha creado olas de dos metros y fuertes vientos y algunos buques que ayudan en la limpieza del petróleo fueron enviados de vuelta a Louisiana y a la zona del Panhandle de Florida.

Robert Wine, portavoz de British Petroleum (BP), la empresa responsable del derrame, dijo que las operaciones de recuperación del crudo en la superficie del mar no se pueden realizar cuando el mar está agitado.

Arranca temporada de huracanes

El gobernador de Florida, Charlie Crist, dijo que a pesar de que Florida puede esquivar esta tormenta, la temporada de huracanes en el Atlántico "apenas está comenzando".

La temporada de huracanes del Atlántico va del 1 de junio al 30 de noviembre.

"En la Florida, hemos tenido muchos huracanes hace varios años, pero los hemos manejado bien (...) la diferencia es que ahora nos enfrentamos a que el Golfo está lleno de petróleo", dijo el gobernador a la cadena CNN.

El martes el vicepresidente Joe Biden visitó la zona de desastre y el gobernador de Louisiana, Bobby Jindal, reprochó durante la visita la lentitud de la respuesta federal al desastre.

"No vimos por acá un solo barco recogiendo el petróleo. Necesitamos tener más sentido de urgencia', dijo Jindal, quien propuso que BP realice un financiamiento de 400 millones de dólares para revisar la contaminación de los pescados y mariscos de la zona afectada en los próximos 20 años.

Diez semanas han pasado del peor desastre ambiental en la historia de Estados Unidos y BP ha dicho que en agosto tendrá listo un pozo de alivio con el que espera frenar el derrame de crudo.

Ante la demora seguirá latente la posibilidad de que otra tormenta se presente, pues la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) espera este año una temporada ciclónica "extremadamente activa" en el Atlántico, Caribe y Golfo de México.

Se proyectan entre 14 y 23 tormentas, con siete huracanes de mayor envergadura de un total de 14 previstos para la temporada.