Las políticas de austeridad implementadas por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador podrían influir en que no se cumpla la promesa de invertir 100 millones de dólares en América Central, prevé un informe del Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos.

En el documento, publicado a finales de septiembre, el Servicio de Investigación del Congreso estadounidense informó que, aunado al riesgo de que no se cumpla la inversión prometida, no han sido suficientes los recursos destinados por el gobierno mexicano a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).

El documento titulado Esfuerzos de México en el Control de Inmigración (Mexico’s Immigration Control Efforts) también afirma que el gobierno de Estados Unidos ha destinado unos 100 millones de dólares, a través de la Iniciativa Mérida, para detener la migración irregular, y que se han utilizado para construir una red de comunicación en la frontera sur, además de ayudar a recolectar información biométrica de los migrantes “que interactúa con las bases de datos de Estados Unidos”, entre otros rubros.

El informe añade que, debido a las presiones estadounidenses, López Obrador ha tenido que endurecer las medidas para reducir el flujo migratorio, lo que ha provocado que las instalaciones de detención se hayan “sobrepoblado”.

En este contexto, se precisó que desde el 2015 a la actualidad las solicitudes de refugio en México se han duplicado, y para este 2019 se espera que rebasen la cifra de 80,000.

Sobre la reducción de las detenciones de migrantes en la frontera de México con EU, anunciada recientemente, se explicó que se puede deber a dos factores: la implementación de la Guardia Nacional en la frontera sur y la época del año.

“Las detenciones en Estados Unidos de migrantes, en la frontera suroeste, cayeron 62% de mayo a agosto del 2019, aunque parte de esa disminución puede deberse a tendencias estacionales”, se precisó.

Por último, el informe reconoce que, tras el endurecimiento de estas políticas, los migrantes han sido expuestos a más riesgos en las ciudades fronterizas de nuestro país, “algunas de las cuales tienen altas tasas de crímenes violentos, y que ahora albergan a decenas de miles de migrantes con poco apoyo”.