El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que su decisión de incorporar a gobernadores salientes del PRI y del PAN a su gobierno no tiene la intención de dividir la alianza opositora que conformaron esos dos partidos junto con el PRD.

"No es un asunto partidista. Es invitar a quienes tienen vocación de servicio y quieren ayudar en el proceso de transformación", argumentó López Obrador, quien el fin de semana invitó a los gobernadores salientes de Sinaloa, Quirino Ordáz (PRI), y de Nayarit, Antonio Echeverría (PAN), a integrarse a su gobierno.  

Durante su conferencia de prensa en Palacio Nacional, el presidente López Obrador dijo que no descarta invitar a otros mandatarios estatales salientes o funcionarios de gobiernos de otros partidos.

"Leí que el propósito era desarticular a la oposición !No! Yo no ando pensando en eso, a mi hasta me parece conveniente por el bien del país que haya una oposición fuerte, articulada, inteligente; nos hace falta, porque eso es la democracia, son contrapesos. Cuando hay democracia nadie aspira a sentirse absoluto. Se requiere de una oposición, pero les está costando trabajo articularse, fortalecerse, actuar con imaginación, con talento", consideró.

Ayer el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, afirmó que la invitación del presidente López Obrador al gobernador de Sinaloa para ser Embajador de México en España, fue a “título personal” y no se puede comprometer a su partido.

"Cuando un gobernador priista quiere sumarse a las actividades de un gobierno de partido distinto al nuestro, debe someter a consideración del Consejo Político Nacional (CPN) la solicitud, y éste decidirá si aprueba o no la participación”, dijo Moreno Cárdenas.

Dijo que el PRI “no permitirá las intenciones del gobierno de Morena para dividir a la coalición Va por México o al Revolucionario Institucional”.