La Ciudad de México es un monstruo de mil cabezas y en esa alegoría el transporte público representa extensiones de gran complejidad: ¿Cómo transportar a la fuerza laboral de la ciudad con la mayor generación económica del país? ¿Cómo coordinar la oferta y demanda de microbuses, autobuses, combis, taxis, Uber, DiDi, Metro, Metrobús, bicicletas, patines eléctricos (scooters), motocicletas y, próximamente, teleférico? ¿Cómo mejorar la movilidad en una de las ciudades más congestionadas del mundo donde el tiempo de traslado aumenta 66% debido a la saturación de autos?

Veamos sólo un segmento de esa maraña: el transporte público concesionado, que incluye microbuses, autobuses y combis. En la Ciudad de México se tienen registraron cerca de 18,000 trabajadores transportistas distribuidos en las distintas rutas que trasladan a diariamente a millones de mexicanos mediante los 18 corredores de transporte y cerca de 200,000 vehículos como micros, buses, combis, vans y taxis colectivos.

Ese es el segmento que este martes colapsó la Ciudad de México, con una manifestación en las calles para exigir un aumento de la tarifa mínima de transporte y demandar que se elimine la obligatoriedad de registrar a los operadores en una base de datos pública, activar un servicio de prepago como el que ya funciona en el sistema público, instalar localizadores en tiempo real de las unidades (GPS) y cámaras de videovigilancia al interior de los vehículos.

Acá te dejamos nueve datos importantes acerca del transporte público concesionado en la Ciudad de México:

1. Es el transporte público más usado, por encima del Metro y el Metrobús

Los microbuses, autobuses y combis trasladan al 82% de los pasajeros de la metrópoli capitalina, según la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México (Semovi). Esto implica que un aumento en la tarifa mínima del transporte público concesionado afecta a 8 de cada 10 usuarios.

2. Micros, combis y autobuses realizan más de 10 millones de viajes al día

El promedio de viajes realizados por microbuses, autobuses y combis es de 11.54 millones diarios entre lunes y viernes, según la Semovi. Esto convierte a micros, combis y autobuses en el principal medio de transporte de los capitalinos. Los usuarios califican peor a este tipo de transporte en comparación con el Metro y el Metrobús, según el ITDP (Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo).

3. Quienes se trasladan desde la periferia a la ciudad gastan el doble

El gasto en transporte público representa cerca de 8.4% del total del hogar para quienes provienen de la periferia de la ciudad. De cada 100 pesos que ingresan se gastan 8.4 pesos en transporte, según la Semovi. Para quienes se mueven dentro de la ciudad el gasto representa casi la mitad (4.3 por ciento).

4. Usar el transporte colectivo implica tardar el doble de tiempo

Realizar un viaje en microbús, autobús o combi implica 54% más de tiempo para los pasajeros que realizarlo en un auto propio, según la Semovi. Esa demora se deriva de las condiciones en las que se encuentran las unidades. La mayoría de las unidades registradas por la Semovi presentan fallas eléctricas y/o mecánicas y tienen más de 15 años de uso.

5. Usar el transporte colectivo es inseguro para los usuarios

En las cuatro regiones de la Ciudad de México (norte, sur, oriente y poniente) 9 de cada 10 habitantes declaran que se sienten inseguros en el transporte público, según el Inegi (Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana). El transporte público —incluido el administrado y operado por el gobierno capitalino— es el segundo sitio que más miedo les produce, sólo por encima de cuando están usando un cajero automático en la vía pública.

6. Los usuarios dicen que los operadores conducen mal

El transporte colectivo no sólo provoca miedo en términos de inseguridad ciudadana, también produce temor ante la posibilidad de sufrir accidentes viales. El 60% de los usuarios cree que es muy probable que experimenten un incidente vial si se transportan en microbús, autobús o combi mientras que sólo 9 y 7% consideran que es probable que ocurra en su auto o en transporte de aplicación respectivamente, según una encuesta sobre transportes de aplicación elaborada por Buendía y Laredo.

7. Usuarios atrapados, en promedio, más de una hora en un solo transporte

El tiempo de traslado promedio de un viaje en microbús, autobús o combi asciende a 1 hora con 5 minutos. La mayoría de los usuarios usan más de un transporte para llegar a sus destinos; los microbuses, autobuses y combis regularmente son el medio por el que llegan a otras centrales de transporte como el metro o el tren ligero, según el Inegi (Encuesta Origen Destino en Hogares de la Zona Metropolitana del Valle de México).

8. Transportistas exigen un incremento de la tarifa mayor al del aumento generalizado de los precios

El incremento que los concesionarios piden en las tarifas mínimas se encuentra muy por encima de la inflación interanual promedio, que fue de 4.34 por ciento. Esa tasa fue la registrada desde que se efectuó el último incremento a la tarifa mínima del transporte, en abril del 2017. Esta situación implica que de aprobarse su petición el precio de los microbuses, autobuses y combis estaría encareciéndose cerca de 10 veces más de lo que se ha incrementado el nivel de precios general.

9. El diésel se encareció la mitad de lo que piden que se encarezca el transporte

Desde el último aumento a la tarifa mínima oficial, el 20 de abril del 2017, el precio del diésel se ha incrementado 25%, la mitad de lo que los concesionarios demandan como incremento de la tarifa del transporte público. El 20 de abril de 2017, el litro de diésel se comercializó en 16.88 pesos en promedio; al 3 de septiembre del 2019, el precio promedio por litro es de 21.10 pesos, de acuerdo con los valores registrados por la Comisión Reguladora de Energía (CRE).