Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

El valor de voltear a ver a la LMB

main image

OpiniónEl Economista

La Liga Mexicana de Beisbol está en la segunda mitad de la temporada regular 2026 y la postemporada se acerca, pero más allá de lo deportivo, es un buen momento para observar el crecimiento de una liga que ha construido un producto con mucho más valor del que normalmente se le reconoce. Sin embargo, el deporte ha demostrado en otros mercados que puede convertirse en una industria altamente rentable.

La Major League Baseball en EE. UU. genera alrededor de 12 mil millones de dólares al año, mientras que la Nippon Professional Baseball es una de las propiedades deportivas más importantes de Japón, con estadios llenos, contratos comerciales importantes y una profunda conexión con la identidad de sus ciudades.

En México no se necesita descubrir el potencial del beisbol. El producto ya existe y ha probado su éxito alrededor del mundo. El verdadero reto consiste en consolidarlo como una alternativa de entretenimiento para una mayor parte de los aficionados mexicanos.

En los últimos años, se han invertido más de 2 mil millones de pesos (mdp) en la construcción y remodelación de estadios y la venta de gorras de equipos en la temporada anterior rondó las 500 mil, de acuerdo con Líderes Mexicanos.

Al mismo tiempo, cerca de tres cuartas partes de sus aficionados tienen menos de 45 años, un indicador alentador para una industria que, durante mucho tiempo, fue considerada como un deporte dirigido principalmente a generaciones mayores, de acuerdo con Latinus.

La LMB también ha incrementado su asistencia a los estadios. De acuerdo con cifras de la propia liga, la asistencia ha crecido hasta superar los 5 millones en la temporada 2025.

El principal caso de éxito es el de los Diablos Rojos del México, bicampeones de la Liga en 2025. El equipo se ha caracterizado por tener un estadio de primer nivel y una afición comprometida. En la temporda 2024 promediaron una asistencia cercana a los 12 mil aficionados por partido, superando a equipos de la Liga MX como Pachuca, Santos y Mazatlán, de acuerdo con Latinus.

Por si fuera poco, la organización también ha demostrado que una franquicia de la LMB puede convertirse en una empresa sólida, pues en enero de 2025 hizo historia al convertirse en el primer equipo de la Liga en cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores, una decisión que elevó los estándares de transparencia y profesionalización dentro del deporte mexicano.

De acuerdo con Diario Récord, en 2025 los Diablos Rojos obtuvieron ingresos por 731 mdp, un aumento del 27.5% con respecto al año anterior. Así mismo, sus ganancias ascendieron a 77 mdp, demostrando que cuando una franquicia construye una marca sólida y una experiencia completa para el aficionado, el negocio responde.

La inversión en infraestructura refleja esa transformación. El Estadio Alfredo Harp Helú en la Ciudad de México marcó un antes y un después para los Diablos, mientras que recientemente Oaxaca inauguró el estadio Yuvá, nueva casa de los Guerreros, inversiones que difícilmente habrían ocurrido si el beisbol no mostrara un potencial de crecimiento en México.

Otro de los grandes activos de la LMB es su presencia nacional. Pocas ligas deportivas mexicanas cuentan con una cobertura territorial tan amplia. La competencia reúne equipos desde los Tigres de Quintana Roo hasta los Tecos de los Dos Laredos, con un total de 20 equipos.

Esta diversidad convierte a la LMB en una de las pocas ofertas deportivas capaces de conectar regiones con identidades muy distintas bajo un mismo calendario, fortaleciendo el sentido de pertenencia de decenas de ciudades alrededor del país.

Claro que aún existen retos importantes. Me parece que la coexistencia entre la LMB y la Liga Mexicana del Pacífico, continúa fragmentando parte de la conversación alrededor del beisbol. Aunque ambas cumplen funciones distintas dentro del calendario, para muchos aficionados representan una estructura difícil de seguir y una oportunidad perdida para construir una estrategia alineada que fortalezca la marca del beisbol mexicano en su conjunto.

Aun así, el balance es positivo. La LMB cuenta con franquicias que demuestran que el modelo puede ser rentable, su calendario está alineado al de la MLB en EE. UU., se han dado nuevas inversiones en infraestructura, una audiencia más joven y una presencia nacional que pocas ligas pueden presumir. El producto ya existe y ha comenzado a evolucionar.

El siguiente paso no depende únicamente de los directivos o de los equipos. También dependerá de que más mexicanos decidan consumir el producto y convertir a la LMB en parte de sus hábitos de entretenimiento. Porque las grandes ligas del mundo no solo se construyen con buenos jugadores; también se construyen con aficionados que creen en ellas.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete