Desde el comienzo de la administración, encabezada por Enrique Peña Nieto, con la puesta en marcha del Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, la Secretaría de Gobernación (Segob) ha realizado acciones de prevención con la participación de los tres órdenes de gobierno, los poderes de la unión, la sociedad civil, la academia, el sector privado y la comunidad. El objetivo de estas acciones es incidir en las causas y los factores que generan la violencia, en particular en poblaciones de atención prioritaria, con énfasis en los niños, jóvenes, mujeres, población en reclusión y víctimas del delito.

El primer objetivo del programa hace énfasis en incrementar la participación de la ciudadanía y actores sociales en la prevención social de la violencia y la delincuencia. Para fortalecer este propósito, hace algunas semanas se llevó a cabo la firma de un convenio marco de colaboración, entre la Segob y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior de la República Mexicana (ANUIES), mismo que promovió y negoció la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana.

La ANUIES es una asociación no gubernamental, que agrupa a las principales instituciones de educación superior del país y está conformada por 191 universidades e instituciones de educación superior, tanto públicas como particulares de todo México. Desde su fundación, en 1950, esta Asociación ha planteado propuestas estratégicas y presentando políticas públicas para el desarrollo de la educación superior.

El convenio firmado en esta ocasión persigue el objetivo de crear un mecanismo permanente de colaboración, entre el gobierno federal y las principales universidades e instituciones de educación superior asociadas (IES), para diseñar e implementar programas, estrategias y acciones encaminadas a promover la prevención social de la violencia, incorporando la participación activa y decidida de las comunidades de estas instituciones que se conforman mayoritariamente por jóvenes estudiantes.

El clima de violencia que prevalece en nuestro país afecta de manera particular a los jóvenes. De acuerdo con la Encuesta Intercensal 2015, la población en México es predominantemente joven, 30.6 millones de mexicanos tienen entre 15 a 29 años y estos jóvenes sufrieron 19.8 millones de delitos y actos de maltrato, según los resultados de la Encuesta de Cohesión Social para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia, realizada por el Inegi en colaboración con la Segob. Así pues, los jóvenes constituyen el segmento de la población más expuesto a incurrir o sufrir la violencia y delincuencia, de ahí la relevancia de atender e involucrar a este sector de la población en programas de prevención.

Por otro lado, las universidades son un factor clave para superar esta situación. A ellas les corresponde, además de impartir docencia, investigar, preservar y difundir la cultura, velar por la construcción de ciudadanía. El convenio suscrito entre la Segob y la ANUIES busca promover estrategias y acciones que contribuyan al fortalecimiento de la seguridad pública, promover la igualdad mediante estrategias y acciones que contribuyan a prevenir y eliminar la discriminación y violencia de género y fomentar el respeto y defensa de los derechos humanos en el marco de una cultura de legalidad.

La consolidación de una cultura de la prevención social en las IES es de fundamental importancia, pero éstas pueden aportar mucho más en esta materia, a partir del cumplimiento de sus funciones sustantivas; pueden realizar diagnósticos e investigaciones que resulten en propuestas para enriquecer y fortalecer las políticas de prevención social de la violencia y la delincuencia enfocadas en los grupos más vulnerables; asimismo, hablando de los jóvenes estudiantes, sería de gran valor su participación en la modalidad del servicio social, en los programas estatales de prevención del delito. Por lo pronto, la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana y la ANUIES desarrollan el plan de trabajo, acordado como parte del convenio, lo que sin duda resultará en beneficio del país.

Se trata de enfrentar nuevos retos y asumir nuestra responsabilidad en la construcción de un país distinto, propiciando el florecimiento de los valores necesarios para ello. Vivimos momentos que ameritan toda nuestra creatividad para la consideración de nuevas estrategias. Bien enfocado, este convenio entre universidades y gobierno puede alentar el cambio.

*El autor es director general de Participación Ciudadana para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, de la Secretaría de Gobernación.