Lectura 5:00 min
Transparencia y gasto ?en campañas electorales
La información del gasto ejercido por los actores políticos durante las contiendas electorales encuadra, desde la primera ley federal de transparencia en el 2002, en registros que estando en poder de una institución pública deben entregarse a quien lo solicite.
Ello significa que las conclusiones de la fiscalización de la autoridad electoral sobre el comportamiento de los dineros invertidos en campañas de partidos y candidaturas, una vez que han dejado su etapa deliberativa o de investigación, deben ser públicas y es por eso que ya era posible consultar directamente en la página web del INE dictámenes y resoluciones sobre el tema, pero ahora se ha dado un paso enorme para facilitar la consulta sistematizada y focalizada de esos datos.
Es cierto que hay un procedimiento probado que permite dar a conocer a toda la ciudadanía con mayor detalle un expediente sobre gasto en campaña si se solicita a través de los protocolos de acceso a la información (se pueden pedir anexos, facturas, recibos, todo), pero el recién inaugurado módulo de consulta en línea agiganta el terreno del escrutinio y abona a la transparencia de los recursos que se destinan a las elecciones.
Entregar o poner a disposición de todos resoluciones y dictámenes completos es necesario pero insuficiente para propiciar rutinas de vigilancia ciudadana sobre la conducta de los partidos en el uso del dinero que se gasta en campañas.
La entrega masiva de información por sí misma no es pertinente para un ejercicio adecuado de revisión porque implica analizar, literalmente, miles de cuartillas sobre cada candidatura fiscalizada y eso quizá nutra el análisis de expertos o académicos acuciosos en la materia electoral, pero no necesariamente es amigable con otros sectores de la población que están interesados en saber cómo se gasta el dinero público y privado en los procesos electorales.
De ahí, la importancia del módulo del sistema de fiscalización que se abrió la semana pasada para consulta de cualquier persona a través de la página web del INE, cumpliendo un mandato que se incluyó en el más reciente reglamento de fiscalización -en su artículo 404- y que ahora permite esa revisión sistematizada por candidatura, cruces de información ágiles y abiertos para quien decida explorar las cifras en la página del instituto, sin clave, nombre de usuario ni contraseña, sin esperar días para tramitar el acceso a los datos.
El módulo de transparencia es una vitrina para asomarse en cualquier momento a los resultados de la fiscalización electoral, a los gastos de cada candidato en campaña y permite mejores condiciones para analizar, criticar y evaluar de forma individual o colectiva y sin intermediarios un cúmulo de información que suma, tan sólo a propósito de las elecciones 2016 que se llevaron a cabo en 14 entidades federativas, registros de las cuentas de 8,271 candidaturas, con una relación desagregada del dinero que dijeron haber gastado en sus informes, el que no reportaron pero el INE detectó y los rubros en los que fue utilizado; además, eso podrá contrastarse con el límite de gasto permitido para competir por el cargo electivo correspondiente (en el módulo se muestra ese dato también) y con ello saber si ese tope se rebasó o no. Ahí están las agendas de eventos políticos, las aportaciones privadas, identificación de proveedores, etcétera.
Es obligación de las instituciones públicas ocuparse de consolidar instrumentos útiles para una transparencia efectiva y cada vez con mayor alcance. Ya no es suficiente con subir información completa o mezclada con un lenguaje técnico, porque eso genera el riesgo de volver invisibles las resoluciones en sus partes sustantivas a los ojos de muchos sectores de la ciudadanía que no tienen los mismos referentes de abogados o académicos especializados pero sí el mismo derecho a saber sobre el gasto en la política.
Las instituciones del Estado tenemos que diseñar mecanismos de rendición de cuentas que detonen mayor arraigo a rutinas de exigencia ciudadana.
El universo de gastos en las contiendas de este año es de 1,511 millones. El detalle con el que puede revisarse es un avance en la transparencia, pero su valor fundamental está en lograr que se utilice, que se le saque provecho ciudadano. Así que si usted tiene interés en contrastar cómo gastaron candidaturas en una misma entidad o en distintas, quién gastó más y quién menos, quién respetó los topes y quién no, aquí le dejo la dirección de consulta: http://fiscalizacion.ine.mx/web/portalsif/inicio
*Consejero electoral del Instituto Nacional Electoral.