De acuerdo con fuentes bien informadas, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), que encabeza Juan Molinar Horcasitas, estaría por anunciar en unas horas más o días, a lo mucho, que Iusatel de Ricardo Salinas Pliego no recibirá la constancia de participación por parte de esa dependencia.

Grupo de inversionistas puja por más de $900 millones

En otras palabras, la empresa Iusatel habría quedado descalificada para participar en la licitación y, en consecuencia, el único grupo autorizado para pujar por la fibra oscura de la paraestatal de electricidad del país será el consorcio de telecomunicaciones integrado por Televisa, Telefónica y Megacable.

De cualquier forma, Televisa, Telefónica y Megacable todavía tendrían que superar el precio piso, que establece la autoridad para aceptar su oferta.

Según los cálculos preliminares no oficiales, el precio piso podría rondar los 900 millones de pesos.

El fundamento de la negativa a conceder la constancia de participación a Iusatel por parte de la SCT, presuntamente, se basaría en que la empresa privada no consiente la convocatoria, las bases y el documento de la licitación de fibra oscura.

Y su no consentimiento implica el rechazo a las reglas y requisitos de participación y a las condiciones establecidas en el Contrato y Título de Concesión.

En consecuencia, la conclusión sería que la empresa no es idónea para que el Estado obtenga las mejores condiciones.

Licitación, el tiempo se agota

De acuerdo con el calendario de la licitación, a fines de marzo, ambos grupos de inversionistas presentaron sus respectivas solicitudes y documentación ante la comisión antimonopolios, para obtener opinión favorable para participar.

Y el pasado 5 de abril, ambos interesados presentaron la documentación requerida en las bases de licitación para obtener la constancia de participación. Esta constancia es necesaria para continuar en el proceso y formular la propuesta económica correspondiente.

Extraoficialmente, se sabe que la SCT le niega la constancia de participación a Iusatel, porque manifestó no consentir la competencia y actuación de las autoridades en el proceso de licitación.

Ni consiente la convocatoria y bases de licitación e implícitamente el modelo de contrato de arrendamiento con la Comisión Federal de Electricidad, entre otros.

Iusatel habría manifestado su no consentimiento en tres escritos: 1. Al presentar la documentación ante la Comisión Federal de Competencia (CFC) para solicitar opinión favorable; 2. En una carta a la licitante, y 3. Al modificar el contenido del formato de Declaración de Conformidad y Sujeción a la Convocatoria, Bases y demás Documentos de la Licitación. Por eso, la SCT tomaría la decisión de negarle la constancia de participación.

La SCT, de Juan Molinar Horcasitas, ha mostrado su voluntad férrea de mantener un piso parejo para todos los participantes en el negocio de las telecomunicaciones, y su firme voluntad de apegarse al estricto cumplimiento de la ley.

En la recta final por la licitación más importante de fibra oscura, podría registrarse un final de fotografía, con un solo postor: el consorcio de Televisa, Telefónica y Megacable.

CUENTOS VERAS

Aunque está en proceso de definición el destino de Satmex, la operación de compra-venta todavía tiene un largo camino por recorrer y lo más probable, es que tendrá que cruzar por el Chapter 11 o ley de quiebras estadounidense.

La definición final ya no está en el precio que ya se fijó en la cantidad de 370 millones de dólares. Depende más de la posibilidad de que Satmex pueda ofrecer a Loral Space un servicio estratégico de banda ancha satelital. Y si no al tiempo.

Todo lo demás, no es más que un largo y sinuoso camino de discusiones legales, tan prolongadas como necesarias.