¿Qué nos une, siendo tantos y tan diferentes? Salvador Novo sostiene que en los corridos se puede encontrar el carácter mexicano, y el alma nuestra, y todo aquello que se ha buscado inútilmente, por otros rumbos, y en ellos hállase también el alimento espiritual de nuestro pueblo . Muy bonito. Pero corridos y romances populares están en absoluto desuso. Sólo viven en uno que otro libro, como recuerdo, véase Glosas y décimas de México, publicado en 1957 por el Fondo de Cultura Económica. ¿El territorio, la lengua, la religión, las leyes? Territorio desolado o herido, lenguaje corrompido, religión olvidada, leyes incumplidas. ¿Nuestro peculiar estilo de gobernar y ser gobernados? Nos viene bien esta observación de Ortega y Gasset: Lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa, y eso es lo que nos pasa .

¿Qué falta para sentirnos mexicanos? De España opina el empresario y político catalán Pablo Roig, 1966: El amor a la lengua, a la cultura, al derecho, a la tradición, a la tierra (de cualquier región)...la convicción de que todo ello forma parte del común patrimonio nacional y que debe ser no sólo tolerado, sino protegido y fomentado por el Estado (por todos); la idea de que (el país) es y debe ser un hogar común, una unidad de vida armónica y varia, no una uniformidad de tumbas en las que sólo tenga voz el sepulturero. Salvados estos principios, el hombre (de cualquier región) ha de volcarse en la común tarea de construir (un México) más rico, más justo, y con una convivencia más estable y más libre . De Argentina dice Marcos Aguinis, 2001: No se piensa en la nación. Se piensan y defienden los fragmentos subnacionales en que estamos divididos. Padecemos una guerra interna, singular y estúpida como casi todas las guerras. No tenemos la calidad de vida que deseamos, ni la eficiencia, ni la decencia, ni la seguridad tan necesaria porque nosotros (...) fallamos en muchas cosas. No se trata de sentirnos culpables sino de asumir el diagnóstico. Sólo si la sociedad asume en forma decidida y compacta el diagnóstico, estará más cerca de elegir buenos gobernantes y crear el clima de racionalidad, esfuerzo y esperanza que nos sacará adelante .

Falta lo que no han hecho nuestros políticos de cualquier color, esto es, asumir la responsabilidad que nos toca a todos y cada uno de los ciudadanos comunes y corrientes.