De acuerdo con organismos como la Alianza por la Responsabilidad Social Empresarial en México y el Centro Mexicano para la Filantropía, en los últimos años la Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa (RSE) ha pasado de ser una iniciativa filantrópica a una forma de gestión empresarial y de hacer negocios

La RSE resulta particularmente importante en las entidades públicas, las cuales, precisamente por la naturaleza de su misión y su visión, están éticamente obligadas a ser las principales impulsoras de acciones que velen no sólo por el cumplimiento de los derechos humanos, prácticas laborales y temas medioambientales, sino también responder a los requerimientos de sus grupos de interés en un marco de rendición de cuentas y de transparencia en sus procesos.

Además de los componentes anteriores, en el caso de entidades de fomento como los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), institución originada hace 64 años en el Banco de México, la responsabilidad social se expresa en el financiamiento integral con énfasis a productores con proyectos viables que no cuentan o tienen acceso insuficiente al crédito, otorgándoles diversos productos, servicios y apoyos para que sus proyectos productivos puedan alcanzar los niveles de rentabilidad que les permitan calificarlos como sujetos de crédito.

Diversos estudios como el realizado en el 2012 por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en coordinación con la Sagarpa (hoy Sader) concluyen que en México existe un gran número de productores que carece de financiamiento por diversas razones. Este fenómeno se presenta en mayor grado en las zonas rurales, donde 74.6% de las personas nunca había solicitado un crédito, proporción significativamente mayor a 52% observado en las zonas urbanas. En este sentido, uno de los objetivos de FIRA es el de fortalecer la organización de los productores, otorgarles capacitación y asesoría para reducir sus costos de producción, hacer más eficientes sus procesos e integrarlos a los mercados para facilitarles el acceso al financiamiento.

Asimismo, se han hecho esfuerzos para complementar los servicios y productos de FIRA con otros programas de gobierno, además de impulsar el financiamiento para inversión en activos fijos, como bodegas de almacenamiento, sistemas de tecnificación del riego, redes de frío y transporte, entre otros, que aumenten la productividad y rentabilidad de los productores del sector.

Con estas acciones, FIRA busca ser impulsora de programas financieros con inclusión social. El propósito final no es sólo apoyar a los emprendedores rurales del país, sino también impulsar la producción de alimentos para que México cuente con mayor autosuficiencia y pueda incursionar competitivamente en los mercados internacionales que generan divisas y prosperidad para miles de familias.

En la siguiente entrega, comentaré sobre las acciones que ha realizado FIRA en materia ambiental y social, como parte de sus acciones de responsabilidad social y que buscan, precisamente, contribuir a la competitividad del campo mexicano.

*Ana Mónica Aguilar Chávez es directora de la Contraloría Interna en FIRA. La opinión aquí expresada es de la autora y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.