El señor Miguel Ángel Mancera no puede ser presidente porque metió a la ciudad en un laberinto que deterioró la calidad de la vida de los capitalinos. El jefe de Gobierno para cada problema tiene un pretexto: lluvias atípicas, basura, sistema penal acusatorio o políticos como Marcelo Ebrard se encuentran en su amplio catálogo de pretextos. En el espejo de la responsabilidad no cabe su inmenso ego.

En el marco del #5informemancera lanzó una campaña denominada #hechosnopolítica que alimenta el ego manceriano. Él mismo se estrena como actor, con historias que envidian los guionistas de la Rosa de Guadalupe. Algunos de estos comerciales afortunadamente suspendidos por el INE. La comunidad tuitera señaló que dan ganas de vivir en la ciudad imaginaria de los anuncios de Mancera.

No puede ser presidente porque convirtió a la ciudad en el estacionamiento más grande del mundo a través de un reglamento de tránsito que descansa en el bolsillo de los ciudadanos, límites de velocidad ridículos y que permiten toda clase de libertinaje a los microbuseros y taxis. De acuerdo con el Índice TomTom, la Ciudad de México es la más congestionada del mundo, y cada capitalino gasta una hora extra en cada viaje que realiza.

El campeón de los pretextos rindió su Quinto Informe de Gobierno en medio de acarreados y aplausos de sus corifeos. Estuvo blindado por los promotores del Frente Ciudadano por México: Ricardo Anaya, Dante Delgado y obviamente por Alejandra Barrales. En el acto el doctor Mancera defendió el aumento a la tarifa del Metro y el Doble No Circula, perfilando a la ciudad que sólo existe en su frustrada campaña.

Mancera simplemente no podrá ser presidente porque ha hecho una pésima gestión en la Ciudad de México que amenaza con expandir a todo el país. No será presidente porque el Terminator de la política, Ricardo Anaya, ha destruido a todos los que se interponen en su camino. Le dio duro a Manlio Vader en el debate; a Lord Gamboa en el Senado le trabó al #fiscalcarnal, y pelea en el PAN con la princesa Zavala con todo y sus senadores jedis. Si Mancera se interpone en su camino, podría recibir el mismo trato.

El futuro de Mancera se encuentra ligado al peso que tiene y tendrá en la consolidación del Frente Ciudadano. Pretextos y ambición de poder lo acompañarán en los próximos meses.