Como se expuso en la columna pasada, las fintech han encontrado grandes oportunidades en el campo de las pensiones. Esto se debe, especialmente, a un tema generacional, combinado con una transición hacia sistemas de seguridad social que involucran mucho más al individuo.

México, particularmente, ha desarrollado un ecosistema que no sólo permite el desarrollo de soluciones tecnológicas en el ámbito financiero, sino que las incentiva. Además, la ley Fintech supuso un gran apoyo para superar el principal reto que enfrentan estas innovaciones tecnológicas: construir confianza entre los usuarios. En este contexto, México se ha posicionado como el segundo país en Latinoamérica con mayor emprendimiento fintech, sólo después de Brasil.

En materia de pensiones, en México, la tendencia se ha caracterizado por el uso de las fintech para acercar más a la población trabajadora al proceso de preparación financiera para el retiro.

En esta línea, se diseñó la aplicación para teléfonos celulares AforeMóvil que ofrece la oportunidad de acceder a los servicios de tu afore en todas partes, a todas horas. Mediante esta plataforma, se puede consultar el saldo en la cuenta individual, actualizar información, solicitar estados de cuenta y, lo más importante, realizar ahorro voluntario de manera fácil, rápida y segura. Desde su creación, se han realizado más de 1 millón de descargas. Con ello, AforeMóvil se ha posicionado como el canal preferido de los trabajadores para realizar ahorro voluntario; de octubre del 2014 a abril del 2019, 57% de todas las aportaciones voluntarias se ha hecho a través de esta plataforma, con respecto del total de canales por red comercial que existen.

Además, desde el 2015, se ha desplegado una agenda de digitalización del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), con el fin de alcanzar cuatro objetivos: más y mejores servicios, mayor seguridad en el manejo de la información, mayor certeza en la validación de datos, y menores costos de operación.

El eje transversal de esta agenda ha sido el Expediente Electrónico Único que acompañará al trabajador a lo largo de su vida, por lo que evita que los trabajadores tengan que realizar un expediente nuevo cada que decidan traspasarse de afore. A partir de esto, se podrá crear una nueva Base de Datos Nacional del SAR digitalizada, con los datos y documentos de los ahorradores. Adicionalmente, el Expediente Electrónico Único incluye elementos biométricos digitales, como las huellas digitales y el reconocimiento por voz. Desde su entrada en operación, en mayo del 2016, se han conformado, hasta junio del 2019, más de 16.1 millones de dichos expedientes electrónicos.

Para seguir estimulado la incorporación de tecnología en el sistema de pensiones, en marzo del 2019 se lanzaron las disposiciones que regirán las pruebas piloto de estrategias tecnológicas aplicadas al campo del ahorro previsional. Estas reglas buscan crear un ambiente seguro para las llamadas sandbox (cajas de arena), cuyo fin es poner a prueba ideas innovadoras en circunstancias reales. Aquellas empresas que decidan aprovechar la tecnología para formar una población mucho más consciente y preparada frente a la vejez y al retiro pueden hacerlo.

Todo parece indicar que el camino hacia la seguridad económica en la vejez está girando cada vez más hacia el ciberespacio. México no sólo ha logrado acoplarse a estos cambios, sino que los ha liderado. La idea siempre es garantizar accesibilidad, seguridad y efectividad a la ciudadanía.

Para obtener mayor información sobre el sistema de pensiones visite la página de Internet: www.amafore.org