De acuerdo con el Banco Mundial, el coronavirus (Covid-19) ha provocado la contracción económica mundial más profunda que se ha experimentado en décadas; las proyecciones de referencia pronostican una recesión del 5.2% en el Producto Interno Bruto mundial en 2020, con un daño perdurable en la oportunidad laboral y la productividad potencial. El resultado final aún es incierto, puesto que el virus sigue siendo una amenaza a la salud pública en la mayoría de los países. Para el año 2021, una de las prioridades de las políticas de los países sería mitigar las pérdidas económicas y recuperar el crecimiento económico para el bienestar del pueblo y proteger a las poblaciones vulnerables. Hoy necesitamos acciones sólidas para reactivar las actividades globales, recuperar los empleos perdidos y generar ingresos. Taiwán, ubicado en el otro lado del Pacífico, comparte la cuenca del Océano Pacífico con México, el cual es el primer socio comercial y el destino número uno para la inversión de Taiwán en América Latina.

Según estadísticas de México, Taiwán mantiene un profundo intercambio económico y comercial con el país. El comercio bilateral entre ambos países ascendió a 9,790 millones dólares estadounidenses en 2019. A su vez, Taiwán es el noveno socio comercial y el octavo proveedor más importante para México. Asimismo, es el cuarto mayor inversionista asiático, con 1,050 millones de dólares estadounidenses, lo cual genera más de 60,000 empleos en el territorio mexicano.

En este sentido, el gobierno de la República de China (Taiwán) destaca la importancia de utilizar las plataformas de integración económica y comercial que existen para fortalecer las relaciones de comercios e inversiones con México, sobre todo, el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT y CPTTP por sus siglas en inglés) y la Alianza del Pacífico (AP), en los cuales Taiwán aspira a participar como miembro y observador, respectivamente.

A pesar de la pandemia, la economía de Taiwán se encuentra estable y en crecimiento. Además, con la Nueva Política hacia el Sur, se han intensificado las inversiones y la cooperación comercial con Vietnam, Singapur, Tailandia, India, Australia, Nueva Zelanda y otros 11 países de la región de Asia-Pacífico. Asimismo, Taiwán mantiene una profunda relación económica y comercial con otros países asiáticos como Japón, Corea del Sur y China. El volumen total de inversión de Taiwán en la región superó los 4,000 millones de dólares estadounidense en 2019.

Por otra parte, se observa una tendencia de reestructuración en las cadenas de suministros mundiales, debido a la entrada en vigor del T-MEC y a la guerra comercial y la confrontación tecnológica entre Estados Unidos y China. En ese contexto, Taiwán y México se han beneficiado, debido al descenso de 25% en las exportaciones chinas a EU, mientras las ventas de productores taiwaneses y mexicanos al mercado estadounidense han crecido. Para el equilibrio y a diversificación de las cadenas de suministro de sus empresas, Taiwán está reflexionando sobre la nueva situación y futura localización de las cadenas de suministro. En este sentido, a largo plazo, Taiwán extenderá sus cadenas industriales a México, atrayendo más inversiones como lo había hecho en la región Asia-Pacífico.

De acuerdo con lo anterior, a través del CPTPP y la AP se podría recuperar mejor la economía, estableciendo una alianza táctica entre Taiwán y México, que facilitaría no sólo una mayor integración de sus industrias en la cadena mundial de producción y un aumento del valor agregado en el desarrollo de las mismas, sino también como puerta de enlace al mercado en expansión de la región de Asia-Pacífico.

Es oportuno ahora fomentar las relaciones bilatelares. Taiwán podría aportar más al crecimiento económico, el desarrollo y la generación de empleo en México.

*El autor es director general de la Oficina Económica y Cultural de Taipéi en México.