El robo de medicamentos —mayoritariamente para el tratamiento del cáncer—, registrado en días pasados, reveló una trama multifacética.

Recordó el drama de cientos de familias, con pacientes graves, que padecen la escasez de medicamentos para recuperar su salud, la ineptitud burocrática gubernamental, el caos empresarial y el crimen organizado.

El robo de medicamentos especializados es, directamente, consecuencia del desabasto correspondiente.

Los productos que normalmente son caros, en un contexto de creciente escasez se han convertido en un nuevo foco de atención de la delincuencia organizada.

El robo de medicamentos no es nuevo, pero todo indica que está aumentando y se está “especializando”.

El desabasto se explica —lo dicen todas las fuentes correlacionadas— por la ineptitud gubernamental que no ha tenido la capacidad para realizar las compras de medicinas en general y las especializadas en particular.

El gobierno mexicano está comprando a destiempo, está importando sin los controles suficientes,  y está gastando más, además de que está generando un desabasto creciente.

En el caso específico de los medicamentos contra el cáncer, su escasez se explica, en parte, porque se cerró la linea de produccion de mezclas del Laboratorio Pisa en la Ciudad de México por Cofepris y no se previó un trabajo conjunto con la empresa y, otras competidoras, para poderla reabrir y solucionar las posibles deficiencias.

La fabricación de los medicamentos, tarda alrededor de seis meses, y las empresas que no ganaron el contrato del gobierno, tienen pocas existencias.

Los padres de los niños y algunos adultos consiguen el medicamento a precios de farmacia (muy altos) y el Imss está reintegrando ese dinero a los derechohabientes, al tiempo que busca las medicinas por todo el mundo. Ese es el contexto.

El hecho: la agencia de regulación sanitaria, la Cofepris emitió el pasado sábado 10 de octubre una alerta sanitaria por el robo de medicamentos, entre ellos oncológicos —que se utilizan para el tratamiento de cáncer—, fabricados por el laboratorio Kemex y distribuidos por la empresa Novag Infancia.

Sustrajeron del almacen de ésta última compañía un total de 19 lotes con casi 40,000 piezas (37,956).

La Cofepris lo hizo público el 10 de octubre. Aunque se habría perpetrado días antes. Las versiones periodísticas varían. Algunas señalan que fue el domingo 4 de octubre, otros aseguran que fue el 7 de octubre.

El portal especializado en información policiaca, C4-Noticiasmx, con información de Carlos Jiménez, basada en informes de la Fiscalía de Justicia de la Ciudad (FGJCDMX) asegura que el robo ocurrió la madrugada del pasado domingo 4 de octubre en las instalaciones de la empresa Novag Infancia.

El atraco comenzó alrededor de las 4:30 de la mañana de aquel día. Sin embargo, fue hasta las 9:30 de la mañana cuando se notificó del atraco a la policía capitalina.

Hay muchas dudas y preguntas sobre el robo, los medicamentos, su almacenamiento, la compra gubernamental, y otros temas.  El último día del mes pasado, el secretario de Salud, Jorge Alcocer, durante su comparecencia afirmó que no había desabasto de oncológiocs para niños, gracias a la compra que habían hecho y que distribuiría Novag Infancia.

Sin embargo, de acuerdo con la estadísticas extra oficiales, van 700 días sin medicamentos oncológicos  y alrededor de 1,600 niños enfermos de cáncer, que han muerto por falta de medicinas.

Las dudas son: 1.- En el plano de la denuncia y difusión, ¿por qué tardaron tanto? La empresa en denunciarlo y Cofepris en hacerlo público.

Y, 2.- en el plano de planeación y logística: Si son medicamentos que se requieren de manera urgente, ¿qué seguían haciendo desde mayo en un almacén? ¿Que hacían los medicamentos oncológicos más urgentes para el sector salud, importados de Argentina, en las instalaciones de un laboratorio mexicano?

Son preguntas.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.