Entre las tres figuras contempladas por la legislación —coalición parcial, flexible o total— los dirigentes de Juntos Haremos Historia escogieron la primera, para inscribir a Andrés Manuel López Obrador como abanderado presidencial, además de 292 de las 300 candidaturas a la Cámara de Diputados y las 62 fórmulas al Senado de la República.

Las bancadas obradoristas en el Congreso de la Unión tendrán abanderados del PT, Encuentro Social y Morena. De éstas, se sabía desde febrero pasado, podrían salir algunos integrantes del próximo gabinete. Y es que, desde diciembre del 2017, AMLO propuso a 16 personajes como integrantes del equipo que lo ayudaría a implementar la “cuarta transformación”.

De éstos, la ex ministra Olga Sánchez Cordero —nominada para ser la secretaria de Gobernación— y el embajador Héctor Vasconcelos —propuesto para Relaciones Exteriores— también fueron integrados a la lista nacional de Morena, para el Senado de la República. Ambos tienen garantizado un escaño, después del tsunami electoral del pasado domingo 1.

Sánchez Cordero y Carlos Urzúa —propuesto para tomar las riendas de la hacienda pública hace casi siete meses— asumirán sus posiciones en el gabinete, “casi seguro”, de acuerdo con lo revelado por AMLO. Vasconcelos, en cambio, decidió declinar de la cancillería. Y en su lugar irá el exjefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard Casaubón, quien apenas tenía seis meses de haberse reintegrado a la actividad política tras un autoexilio en Francia.

El intelectual y diplomático llegaría al Senado gracias al maestro normalista Aníbal Ostoa Ortega, quien ocupó la segunda posición en la lista nacional de Morena (con Vasconcelos como suplente) y también fue registrado en su natal Campeche. Al ingresar por la fuerza de los votos de sus paisanos al órgano legislativo, en septiembre deberá presentarse su compañero de fórmula, quien buscaría presidir la Comisión de Relaciones Exteriores y sin aspavientos dejó libre el camino a uno de los constructores del triunfo lopezobradorista en el noroeste del país —AMLO ganó en la península de Baja California, Sonora, Sinaloa y Nayarit, donde Ebrard fungió como coordinador electoral—, quien tuvo mejor desempeño que el exgobernador Ricardo Monreal, encargado de los estados del Bajío.

El político zacatecano también tuvo un lugar “seguro” en la lista nacional para el Senado, lo mismo que el expresidente nacional del PAN Germán Martínez Cásarez. Ambos, no obstante, están contemplados para integrarse a los equipos de AMLO, como secretarios de Estado. Tampoco el senador con licencia Mario Delgado, quien compitió por una diputación federal —y la ganó— en Iztacalco. Igual ocurre con Tatiana Clouthlier, una de las revelaciones de la campaña presidencial, quien llegaría a San Lázaro vía fast track.

La bola de nieve que comenzó a girar la noche del domingo electoral ha crecido en proporciones insospechadas. La calificación de los comicios presidenciales, prevista para la primera quincena de septiembre, podría adelantarse un mes si el INE concluye con los recuentos de votos y resuelve los dictámenes e informes consolidados de fiscalización el 6 de agosto, como ya recalcularon los consejeros electorales.

El Tribunal Electoral podría resolver sobre la validez de las elecciones en cuatro semanas. Y hasta entonces, cuando AMLO sea declarado presidente electo, comenzaría formalmente la transición. Los plazos legales, empero, difieren del cronograma lopezobradorista, quien el pasado miércoles 4 citó a los 60 prospectos para incorporarse al gabinete legal y ampliado a una reunión en la que definió las prioridades de su plan de gobierno e integró los cuatro equipos en los que dividirá a sus colaboradores: Sánchez Cordero y Clouthier coordinarían la política interna; Ebrard y Vasconcelos, la política exterior; Carlos Urzúa y Gerardo Esquivel, la política económica, y la política social estará a cargo de Esteban Moctezuma y María Luisa Albores. Al final de sus tareas, cada grupo habrá de definir una treintena de programas prioritarios.

Para conocer los primeros esbozos de esos programas y establecer las directrices de trabajo, AMLO se reunirá con los equipos.Tocó a los responsables de la política exterior. Y mientras el candidato triunfador de las elecciones de 1 de julio conversaba con sus colaboradores, su equipo de prensa convocó a una conferencia de prensa en la que se anunció el relevo del embajador por el exjefe de Gobierno capitalino.

Un caso excepcional, aseguró AMLO, quien recordó que el nombramiento del secretario de Relaciones Exteriores está supeditado a la aprobación del Senado. Las nominaciones de Sánchez Cordero, para Gobernación, y Alfonso Durazo Montaño —quien llegaría a la Cámara Alta tras ganar los comicios en su natal Sonora— para la nueva Secretaría de Seguridad Nacional, siguen firmes.

¿Y qué pasará con Rocío Nahle, Tatiana Clouhtier, Germán Martínez y Mario Delgado? Ese cuarteto tiene seguras posiciones legislativas y particularmente suenan como posibles coordinadores parlamentarios. Pero Nahle estaría perfilada a la Secretaría de Energía, mientras que el expanista aspira al IMSS y el exfuncionario capitalino, a la dirección de Pemex.

La lista de sustituciones en los grupos parlamentarios de Morena es otro tema. AMLO dejó la relación con la administración Trump en manos de Marcelo Ebrard —quien originalmente planeaba llegar al Palacio de Covián— y perfiló al exgobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel, para asumir la Embajada de México en Estados Unidos.

Y como su representante personal en la renegociación del TLC, el candidato triunfador de los comicios presidenciales, llamó al economista Rogelio Ramírez de la O, quien aceptaría bajo la condición de que su cargo sea a título personal y sin emolumentos. Al equipo negociador también fueron convocados Jesús Seade y Martha Bárcena.

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Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.