La logística de exportación influye de manera directa en la competitividad de los bienes en los mercados externos, ya que la movilización de un producto, desde el área de producción o transformación, hasta su entrega al consumidor final, es determinante en la preservación de la calidad, en su entrega oportuna y la formación de un precio final atractivo

La logística se ve influenciada por las decisiones de vendedores, compradores y aspectos externos, como las condiciones de infraestructura física, la existencia de prestadores de servicios y las regulaciones del Estado.

Los productos agroalimentarios, por sus características, suelen requerir condiciones diferentes a las del resto de mercaderías; por ejemplo, algunas exigencias logísticas de un producto fresco son: empaques y embalajes apropiados para proteger y presentar el producto; tiempos cortos de recorrido, temperaturas específicas y constantes; y gestión de documentos ante instancias diversas, como certificados sanitarios o de propiedad intelectual, por mencionar algunos.

De esta forma, aunado a la existencia de un desempeño logístico nacional adecuado, los productores y transformadores del sector agroalimentario que deseen incursionar en los mercados internacionales requieren identificar los requerimientos logísticos particulares de su producto y cuantificar los costos que agregan al precio final (en América Latina la logística representa entre 18 y 35% del valor de los productos, mientras los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos es cerca de 8%, Perspectivas Económicas de América Latina 2014 ) y si cuentan con recursos económicos, capacidades técnicas para llevar a cabo la logística de exportación y mantener el producto con un precio atractivo que les represente utilidades.

De lo contrario, los productores o transformadores agroalimentarios pueden optar por hacer una exportación indirecta, esto es, a través de un actor independiente que cuente con mayor experiencia y eficiencia en el área logística o a través del comprador. En este último caso, el vendedor y su cliente negociarán hasta qué punto logístico se responsabiliza cada uno del producto en cuestión, desde el lugar de producción o transformación donde el riesgo es mínimo , hasta el destino donde la responsabilidad es total. En este sentido, establecerán qué Término Internacional de Comercio (INCOTERMS 2010) plasmarán en el contrato de compraventa para cobijar la operación.

Participar poco o mucho en la logística de exportación es una decisión relevante porque las ineficiencias en este proceso pueden ser causa de costos adicionales para el exportador por el pago de penalizaciones originadas en incumplimiento, de pérdida del producto e inclusive del cliente, lo cual se aleja de la expectativa de beneficio adicional derivado del comercio al exterior. Por lo tanto, es importante que los productores y transformadores identifiquen los procesos logísticos a los que sujetarán sus productos y puedan decidir su nivel de participación, con base en los procesos que pueden desempeñar de forma eficiente, con el fin de acceder y permanecer en los mercados internacionales.

*/Xóchitl Gil Camacho, especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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