La producción de carne de res en México tiene una época de vacas gordas. Quizá no las suficientes, pero sin duda las actuales están muy bien valuadas, dado que los valores del ganado en pie han tenido un incremento muy significativo en los últimos años.

Comparativamente, el precio ha aumentado de febrero del 2014 a febrero del 2015 en un rango que va de 30 % hasta más de 70%, dependiendo de la región y la etapa productiva del ganado. Esto representa una revaluación de las empresas ganaderas y por tanto de la ganadería mexicana.

La conjugación de diversos factores ha derivado en este reposicionamiento económico de las empresas ganaderas, lo que permite hacer un breve análisis sobre su origen y sus perspectivas.

En el 2014 se presentaron condiciones favorables en diversos rubros tanto internos como externos. La producción mundial de carne de res ha mantenido un crecimiento positivo discreto de 1% desde el 2010. Asimismo, la balanza comercial en el 2014 para México fue favorable. Se redujo el déficit en 62%, pasando de 3,174 millones de pesos, en el 2013, a 1,202 millones de pesos en el 2014. Cabe mencionar que los principales insumos para la alimentación del ganado en engorda, granos y oleaginosas, tuvieron una producción favorable en el 2014, bajando sus precios en el mercado internacional significativamente (maíz amarillo, alrededor de 150 dólares por tonelada) lo que se traduce en una reducción del costo de la alimentación para la producción de carne de res. Así, a finales del 2014, se presentó la apreciación del dólar con respecto del peso mexicano, lo que se reflejó en un mayor valor de las exportaciones.

Dentro de los factores internos, la producción nacional fue de 1.83 millones de toneladas de carne de res, cifra superior en 20,000 toneladas con respecto al 2013. Las exportaciones de carne superaron la cantidad de 137,000 toneladas; su destino principal fue Estados Unidos. En tanto, las de ganado en pie sumaron más de 923,000 cabezas, lo que representó un incremento de 14,577 cabezas con respecto al 2013. Cabe referir que el precio por kilo de becerro de exportación alcanzó valores superiores a 100 pesos en diciembre del 2014, es decir, precios récord. Se puede estimar que el hato nacional se incrementó en este año como resultado de los programas de apoyo establecidos por el gobierno federal para fomentar el repoblamiento del hato nacional y por la tendencia de crecimiento de 2% en el 2013 con respecto al 2012. Dentro de los aspectos zoosanitarios, se ha incrementado la participación de los rastros Tipo Inspección Federal en 58 % del ganado sacrificado en el país, permitiendo mejorar la calidad de los productos cárnicos y la seguridad alimentaria.

En la siguiente entrega se abordarán aspectos complementarios del análisis y sus perspectivas.

*Eduardo Trejo González es especialista en la Subdirección Técnica y de Redes de Valor. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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