El Índice Mundial de la felicidad publicado por la ONU coloca a México en el puesto 23 de los países más felices del mundo mientras que las noticias de esta semana nos muestran una realidad que a muchos les quitaría la sonrisa de la cara y me parece que la cuestión aquí es ¿Cómo es que podemos ser tan felices en estas circunstancias? ¿Será que es porque la felicidad es gratis? O ¿Porque no estamos viendo lo que deberíamos de ver?

Casos como el de Fátima y el de una niña de 14 años que fue encontrada degollada en Puebla nos muestran que, más allá de los debates entre supuestos liberales y supuestos conservadores, estamos mal como sociedad.

Según los datos publicados en el último informe del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el 2019 fue el año más violento era la historia de México, con 34,582 homicidios dolosos registrados en 12 meses.

Tendencia que se reafirma en cuestión de feminicidios. Puesto que, de acuerdo con un informe publicado por el mismo Secretariado, el 2019 quedó registrado como uno de los más sangrientos para las mujeres con 976 presuntos delitos de feminicidios.

Cifra que amenaza con superarse en este 2020, porque en los 51 días que van se han registrado 265 feminicidios.

Por otro lado, organizaciones como Save the Children nos señalan que México junto con Nigeria, la República del Congo y Afganistán son los países con mayor número de niños viviendo en zonas de conflicto y expuestos a la violencia. A la vez que la OCDE advierte que hay algo mal con nuestro sistema educativo, pues de los países miembros, casi la mitad de los estudiantes mexicanos se encuentran en el nivel más bajo en ciencias, lectura y matemáticas.

Factores que definitivamente dificultarán la movilidad social y nutrirán de una u otra manera las rotundas cifras de la pobreza.

En nuestro país 52.4 millones viven en situación de pobreza. Cifra que se traduce en un 41.9% de la población y que representa una disminución apenas del 2.5% en comparación con el porcentaje registrado en 2008 cuando el porcentaje era de 44.4 %, según cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

A lo que habrá que sumarle que el 10% de los mexicanos no tiene acceso a agua potable. Estamos hablando de entre 12.5 y 15 millones de habitantes, sobre todo del área rural, pero también de zonas marginadas en las grandes ciudades.

Finalmente, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), el 71.3% de la población de 18 años y más percibe que vivir en su ciudad es inseguro a la vez que la UNAM revela datos en donde expone que 5 mexicanos son secuestrados cada día.

La realidad es abrumadora cuando se ve de esta manera, pero creo que poco importa cuándo lo que domina el debate nacional es la rifa del avión presidencial.

Sigamos siendo felices viendo de a cuánto sale el cachito y cuantos se comprometen a comprarlos.  Porque, a veces parece, que el mexicano es feliz sólo porque sí.

La felicidad es gratis cuando se mira en el lugar adecuado.

El último en salir apague la luz.