Pocos políticos me generan tan mala vibra como el presidente de EU, Donald Trump, lo dije en su campaña, lo dije en su triunfo (“El mundo ya no es el mismo”, tuiteé la noche de su triunfo y lo sigo pensando), marché contra sus medidas discriminatorias y ahora me duele la forma en que extorsiona a México.

Partamos de los hechos:

1. Pensando en su campaña de reelección y viendo que la principal preocupación de los norteamericanos hoy es la inmigración (preocupación alimentada por él desde su campaña y en su gobierno), toma la decisión estratégica de erigirse como el adalid, el héroe que salvará al país de ese peligro; sabe que el electorado no aplaude logros sino que reacciona ante sentimientos más básicos, el miedo y el odio, por ejemplo, dos sentimientos que caracterizan su discurso.

2. Cuando hay una acusación contra él por abuso sexual, necesita rápidamente cambiar la agenda y empatando con su estrategia escribe un tuit, sí, un tuit, amenazando desde su posición de poder a México, “si no haces lo que yo quiero, te castigaré”, no es una plática amigable, no es entre pares, es su estilo de humillar y amagar. De cumplirse su amenaza todos los productos mexicanos que se exporten a EU deberán pagarle 5% de arancel, y eso sólo es el principio, si no le cumplen, subirá el castigo, 10, 15, 20 y hasta 25 por ciento.

3. El presidente López Obrador envía una muy digna carta, de esas que vale la pena conservar donde expone una idea correcta para un estadista, pero no para un marrullero como Trump: la única forma de disminuir la migración es desarrollar las zonas de donde parten los migrantes, nadie migra por su gusto, nadie abandona su tierra y su gente para ir a sufrir por gusto, lo hace por necesidad económica o por seguridad.

4. La delegación mexicana se va a EU y en forma humillante la tienen varios días sin recibirlos hasta que los sientan a “negociar”, pero en forma intransigente; el extorsionador no está dispuesto a ceder un solo centímetro, no rebaja un solo peso a su extorsión. La delegación mexicana, a horas del cumplimiento de la amenaza, tuvo que ceder a todo lo que se le exigía. En su descargo considero que no tenía otra opción, de entrar el lunes 10 en vigor los aranceles que proponía Trump, las consecuencias eran graves.

5. Dentro de los compromisos que hicimos como país, algunos incluso nos convienen: la creación (lo digo sabiendo el significado) de la frontera sur era necesaria, no hoy sino hace mucho, enviar a la Guardia Nacional no me gusta, pero entiendo que es la forma rápida de establecer controles de entrada al país que hoy no existen. Esto lo debimos hacer hace años y hoy es costoso pero necesario.

Pero otras cosas eran impensables, convertirnos en depositarios de migrantes que solicitan entrar a EU, que hagan su trámite aquí, que mientras tanto gastemos en ellos y, si se puede, les generemos oportunidades de empleo; si EU no les otorga el permiso, los deportamos a sus países. Todo pinta a que creamos oficinas de migración de EU en territorio mexicano.

Además “ofrecimos” (o aceptamos) resguardar a los migrantes que estando ya en EU y habiendo solicitado allá su permiso de estancia legal, requieran esperar la decisión; no los quieren allá, nos los mandan a que seamos los responsables de ellos.

También que nos van a revisar cada que quieran (45 días en principio) y con sus criterios nos dirán si en su opinión estamos cumpliendo sus requerimientos; cada que nos revisen se generará de nuevo la amenaza.

Resumo:

1) Trump está en campaña, así que no abandonará el discurso y la amenaza, su triunfo en esta ocasión será parte de su anuncio de reelección en Florida y a partir de ahí estaremos sujetos a sus caprichos, las encuestas le dirán cuándo nos necesita y nos volverá a golpear.

2) Nos obligó a cumplir sus exigencias; totalmente, ganó.

3) Entiendo que no podíamos hacer más que lo que hicimos; en ese sentido, no es una crítica a los negociadores mexicanos, estoy de su lado.

4) Lo que no acepto es que me vendan el resultado como una victoria, no lo fue, nos derrotaron.

5) Lo peor, esto no ha acabado, de aquí a noviembre del 2020 Trump, ya no como candidato sino como presidente en campaña, amenazará, amagará, extorsionará y temo que cumplirá alguna de sus amenazas antes de la elección como golpe estratégico.

¿Cuándo y cómo acabará esta tragedia? Tomemos aire porque va para largo.

P.D. Un efecto colateral indeseable es el surgimiento de manifestaciones discriminatorias hacia los migrantes, ese sentimiento ya existe y a veces se hace público, pero que tener a los miles y miles de migrantes con nosotros genere grupos que los consideren delincuentes, que quieran victimizar a las víctimas.

Roy Campos

Presidente de Consulta-Mitofsky

Números, Opinión y Política

Presidente de Consulta-Mitofsky, Actuarío y de Matemático por la UNAM, con maestrías de Estadística y Actuaría en el Centro Interamericano de Estudios de Seguridad Social, y Diplomados en Análisis Político, en Alta Dirección Empresarial y en Mercadotecnia entre otros. Imparte cursos de Estadística, de Matemáticas y de mercadotecnia política en varios países, conferencista permanente sobre temas relacionados a la investigación, a la política y a los medios de comunicación.