El crecimiento económico es una aspiración universal. También es común la resistencia a hacer cambios fundamentales para eliminar lo que entorpece ese crecimiento. Sin embargo, existen casos de éxito a veces identificados como milagros . No lo son si nos atenemos a las definiciones de la Real Academia Española ( hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino ; suceso o cosa rara, extraordinaria y maravillosa ).

Algunos líderes se atreven a impulsar transformaciones en el estado de las cosas, particularmente cuando hay problemas severos. Éstos suelen ser catalizadores de reformas. ¿Hubiera sido posible poner en marcha reformas en Grecia, Irlanda, Portugal, etcétera sin la crisis de la deuda en el área del euro?

Desde hace muchos años en México se habla de reformas estructurales. Éstas no solamente se necesitan en nuestro país. En muchos lugares (por ejemplo, en otras naciones que son parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, o en Brasil, India, China, Indonesia y Sudáfrica) hay fallas estructurales que dificultan el crecimiento económico a largo plazo. Su corrección podría redundar en avances notables. Mejores políticas para una vida mejor es un lema de la OCDE.

El 24 de febrero del 2012, en la ciudad de México, Ángel Gurría, secretario general de la Organización, presentó un informe de un poco más de 200 páginas, cuyo título es Economic policy reforms 2012: Going for growth . Esta obra se ha publicado cada año desde el 2005. ¿Quiénes podrían ser sus destinatarios? Principalmente las personas que pueden tomar decisiones o influir para que se lleven a cabo medidas encaminadas a promover el crecimiento económico.

En su discurso, Gurría afirmó: Es posible imaginar un escenario más optimista, pero para eso sería imprescindible aplicar medidas políticas audaces, ejercer claros liderazgos y lograr mayor cooperación internacional. La combinación de medidas macroeconómicas, que aprovechen todo el margen político disponible, con reformas estructurales específicas en cada país, puede hacer la diferencia. Especialmente en un contexto en el que los instrumentos fiscales y monetarios están prácticamente agotados, al menos en las economías más desarrolladas .

Luego destacó dos nuevos factores positivos: a) […] los temores de que las reformas podrían demorar mucho en producir resultados o de que éstas entrañarían costos a corto plazo resultan exagerados. La realidad es que es posible percibir sus beneficios incluso en poco tiempo ; b) […] los gobiernos ahora proceden a instrumentar los cambios con más dinamismo que antes de la crisis o en las fases iniciales de ésta .

El capítulo 2 del informe citado contiene notas para cada uno de los países incluidos.

En las páginas 102 y 103 están seis reformas (recomendaciones, acciones, avances) correspondientes a México, relacionadas con la educación primaria y secundaria (2007, 2009, 2011), competencia en algunas industrias (2007, 2009, 2011), Inversión Extranjera Directa (2007, 2009, 2011), Estado de Derecho (2007, 2009, 2011), Pemex (2009, 2011) y sistema tributario (2007). Desde luego, las de Chile (pp. 62-63) no son las mismas, pero tienen una finalidad igual.

En la página 21 del documento se lee: Las reformas estructurales recomendadas en ‘Going for growth’ tienen el propósito de mejorar los estándares de vida, aumentando ya sea la productividad laboral, la utilización del trabajo o ambas .

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