El acuerdo conjunto alcanzado entre México y Estados Unidos la semana pasada deja un mal sabor porque fue producto de una extorsión por parte de Trump: si México no adoptaba medidas que redujeran “sustancial e inmediatamente el flujo de la migración ilegal”, Estados Unidos impondría aranceles a las exportaciones de nuestro país. Esto va en contra de cualquier principio diplomático y de política comercial. Ante el amago, el gobierno de México entró en pánico. Bajo esas circunstancias no se debe negociar. Ebrard se precipitó. Como lo reportó el New York Times, los acuerdos migratorios ya se habían hablado meses antes y constituían una buena base para realmente alcanzar resoluciones conjuntas donde Estados Unidos también se involucraría contribuyendo con su parte. Pero no fue así, en realidad no hubo negociación. México concedió lo que se le pidió.

Cuando a la víctima de un secuestro se le libera porque se pagó el rescate, no es para celebrar y decir que se logró una buena negociación. Unos piensan que fue un logro porque el secuestrado no murió. No coincido. Si bien el arancel que pretendía Estados Unidos hubiese tenido repercusiones negativas, esto no significaba que el país se vendría abajo el 10 de junio. Una opción era aguantar el arancel de 5% y seguir negociando en junio. México podría haber impuesto aranceles espejo selectivos y estratégicos que hubiesen enviado una señal a Trump de que podemos afectar la actividad económica en su país y propiciar condiciones recesivas, que es a lo que realmente teme para su reelección. Además, se tenía el respaldo de los estados y empresas que comercian de manera importante con México, de los congresistas demócratas y algunos republicanos y de una influyente corriente de opinión internacional.

El acuerdo es bastante vago y abre muchas incógnitas. ¿Tenemos la capacidad de enviar 6,000 elementos de la Guardia Nacional de manera inmediata a la frontera sur? Esa frontera es geográficamente amplia y porosa, ¿lograrán cubrir todos los puntos de cruce y disuadir a los migrantes en su intento por proceder al norte? ¿No hay riesgo de violencia? ¿Esto no es violatorio de derechos humanos? A los que ya estén o penetren a Estados Unidos y soliciten asilo, se les mandará inmediatamente a México donde deberán esperar la resolución de su solicitud. Esto puede durar un par de años. Mientras tanto, México les dará refugio, empleo, servicios de salud y educación. ¿Vamos a construir albergues dignos y a mantenerlos? ¿El IMSS les ofrecerá servicios médicos? ¿Les podemos conseguir un buen empleo? ¿Tenemos la capacidad presupuestal para todo ello? ¿A que se refieren con que “si no se tienen los resultados esperados, se tomarán medidas adicionales”? ¿Cuáles? En máximo 90 días se revaluarán las medidas. ¿Con qué métrica? ¿Implica que Trump podrá volver a amagar con aranceles?

Estamos a merced de Trump. Cedimos al chantaje y eso ya sentó un precedente. No hay mucho que celebrar sino ponerse a trabajar, en serio, en un marco bilateral de cooperación más equitativo.