Ya expulsado por el INE, Félix Salgado Macedonio, quien tiene más vidas que un gato, se las arregló para imponer a su hija Evelin Salgado Pineda como candidata a gobernadora.

La novela del auto-proclamado “toro” recorrió múltiples e intensos capítulos, ni su amigo y correligionario “el suertudote” Epigmenio Ibarra hubiera imaginado tan dramático fin.

Por fin llega a su fin la aventura electoral de Félix Salgado Macedonio, el senador morenista con licencia, luego de ser inhabilitado por el INE y el TRIFE, logró imponer a su hija Evelin Salgado Pineda como candidata de Morena a la gubernatura de Guerrero.

La novela del auto-proclamado “toro” recorrió múltiples e intensos capítulos, ni su amigo y correligionario “el suertudote” Epigmenio Ibarra (lo mismo logra contratos del gobierno, que condonaciones de impuestos) hubiera imaginado tan dramático fin.

Las peripecias del torito Macedonio fueron épicas: tuvo que vencer al clan Sandoval, quien lo dejó bien embarrado al revelar su historial como depredador sexual, por cierto ha transcendido que el chistecito le costó la cabeza a la secretaria Irma Eréndira Sandoval (también acusada de nepotismo); luego tuvo que batallar con el pequeño descuido de Morena de no presentar el informe de precampaña, pretexto a modo para que Lorenzo Córdova lo inhabilitara; la tercera estocada se la propinó el Tribunal Electoral Federal al sostener que le fuera retirado el registro como candidato.

Ya expulsado por el Instituto Nacional Electoral, Félix Salgado Macedonio, quien tiene más vidas que un gato, se las arregló para imponer a su hija Evelin Salgado Pineda como candidata a gobernadora, mediante el famoso método de la encuesta patito Evelin fue avalada por su máximo dirigente nacional, el economista Mario Delgado Carrillo.

Más allá de las querencias políticas del Lic. Andrés Manuel López Obrador y la felicidad enorme que debe irradiar Morena partido político, así como la familia Salgado y su patriarca, es una pena que, en uno de los estados más pobres y lastimados por los grupos criminales, la candidatura del partido más importante surja de tal entuerto político. En Guerrero se escribió una novela de traiciones y nepotismo.

Por su parte, Evelin Salgado señalo: no seré  una “juanita” en alusión a la mujeres trampolín político de los varones. Usted querido lector tiene la ultima palabra.

Termino mi humilde participación recordando a mi señor padre: Eliseo Rosales Silva, quien decía que el mejor legado que un progenitor puede dejar a sus hijos es inculcarles principios de justicia y equidad, además de valores como el respeto, la honestidad, la lealtad y la responsabilidad; así como el amor al prójimo y el respeto a las leyes. Que lo entienda quién lo quiera entender, hasta la próxima.

Twitter: @ErosalesA

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.

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