Gran Bretaña quiere unirse al T-MEC. No es broma. Revisen la fecha. No es el día de los Santos Inocentes ni el April Fool’s Day (día de los tontos, que celebran en Estados Unidos en abril). El primer ministro inglés, Boris Johnson le plantearía la propuesta al presidente estadounidense Joseph Biden, quizá en una cena que tendrán esta semana. La noticia está en algunos medios de prestigio de Inglaterra, entre ellos el Financial Times y The Telegraph.

Para Gran Bretaña, la iniciativa se justifica como parte de una estrategia post Brexit. Ha pasado el momento de adrenalina de la ruptura que se oficializó en enero de 2020 y poco a poco van apareciendo los costos asociados con el divorcio. Las crónicas hablan de anaqueles vacíos en los supermercados y encarecimiento de algunos productos que antes venían de Europa sin aranceles. Hay disrupciones y reestructura forzosa de algunos sectores. Queda claro que no fue la catástrofe que muchos pronosticaban, pero es obvio para los británicos que necesitarán otras alianzas comerciales de gran calado para mantener su relevancia económica global y compensar lo que dejaron al abandonar la Unión Europea.

América del Norte es una opción lógica. Los británicos ya tienen acuerdos de libre comercio con México y con Canadá, pero no ha podido avanzar en una asociación con Estados Unidos. No pudo ser en la administración Trump y luce complicado con Biden. El mandatario estadounidense ha dicho que en su agenda no es prioritaria la negociación y firma de nuevos tratados comerciales. Boris Johnson es realista y ha explicado la complejidad en términos coloquiales “Respecto a un TLC con Estados Unidos, la verdad es que Joe Biden tiene muchos pescados por freír… él tiene un enorme plan de infraestructura. Queremos un acuerdo comercial, pero queremos un gran acuerdo comercial”.

Gran Bretaña es un aliado económico muy interesante para cualquiera. Es la quinta economía más grande del mundo, con un PIB de 2.9 billones de dólares. Su incorporación al acuerdo norteamericano haría crecer un 11% el volumen económico representado por la región, que podría llamarse T-MEC + GB. Con el cuarto elemento, el PIB total sería alrededor de 28 billones de dólares, comparado con aproximadamente 16 billones de la Unión Europea y 15 billones de China.

Para México, el Reino Unido es el decimo sexto socio comercial y uno de los seis mayores inversionistas. Entre 1999 y 2020, la Inversión Extranjera Directa británica representó un poco más de 15,000 millones de dólares. Participa principalmente en el sector bancario, energía, autopartes y tecnologías de la información.

Luego del Brexit, México acordó con Gran Bretaña mantener el régimen comercial preferencial que tenían bajo el Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México. Este acuerdo de continuidad tiene una vigencia de tres años que vence a fines de 2023. Antes de que concluya este plazo, ambos países tienen la opción de renegociar los términos de un nuevo acuerdo.

¿Cómo funcionaría un T-MEC + GB? En principio, se mantendrían las reglas que se firmaron en diciembre de 2018 y entraron en vigor en julio del año pasado. Podemos imaginarnos un escenario donde se refuerza la centralidad de Estados Unidos. Ellos tienen un Producto Interno Bruto de 21 billones de dólares y representan el mercado al que todos quieren acceder. Es difícil, casi imposible que pasemos a una nueva interacción donde Canadá y México cuenten con Gran Bretaña como un aliado significativo que permita hacer contrapeso a Estados Unidos. Es difícil, pero con los británicos nunca se sabe... tampoco con Estados Unidos.

lmgonzalez@eleconomista.com.mx

Luis Miguel González

Director General Editorial de El Economista

Caja Fuerte

Licenciado en Economía por la Universidad de Guadalajara. Estudió el Master de Periodismo en El País, en la Universidad Autónoma de Madrid en 1994, y una especialización en periodismo económico en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha sido reportero, editor de negocios y director editorial del diario PÚBLICO de Guadalajara, y ha trabajado en los periódicos Siglo 21 y Milenio.

Se ha especializado en periodismo económico y en periodismo de investigación, y ha realizado estancias profesionales en Cinco Días de Madrid y San Antonio Express News, de San Antonio, Texas.

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