En esta segunda parte me enfocaré en mencionar brevemente las acciones y tecnologías a implementar en los sistemas ganaderos tropicales con la finalidad de disminuir las emisiones de metano y aumentar la productividad animal en beneficio de las y los productores.

Técnicamente la digestibilidad del forraje, el pH ruminal y el tipo de carbohidratos presentes en la ración, son tres de los factores de mayor relevancia en la producción de metano. Dietas basadas en forrajes altamente fibrosos, con bajos contenidos de proteína y digestibilidad, aumentan las emisiones de metano, ocasionando una perdida energética en el animal de alrededor del 12 a 18%, disminuyendo el potencial productivo del rumiante.

Diversas investigaciones han reportado la reducción significativa de las emisiones de metano por animal en sistemas de pastoreo rotacional, contrariamente al pastoreo extensivo, donde la eficiencia de utilización de los forrajes es menor.

Un manejo adecuado de los forrajes consiste en utilizarlos en el momento donde coincide la calidad nutricional y el rendimiento. Es importante mencionar que cada determinada especie forrajera tiene su punto óptimo de cosecha. Los rumiantes que consumen forrajes de buena calidad y suplementos ricos en carbohidratos solubles, producen menos metano; por el contrario, producen más metano cuando las dietas son altas en fibra.

Otra alternativa son los sistemas silvopastoriles, los cuales se conforman de la combinación de gramíneas, leguminosas, y árboles maderables y/o frutales en diferentes arreglos y estratos para la alimentación animal. Dichos sistemas incrementan la productividad ganadera a través del incremento de la carga animal y la producción de carne y/o leche, contribuyen a la captura de carbono en árboles y suelos debido al aumento de la cobertura vegetal y a la disminución de los procesos de deforestación.

El desarrollo de esquemas de financiamiento, programas de asesoría técnica e incentivos gubernamentales para la implementación de sistemas silvopastoriles son un mecanismo para impulsar su uso y adopción por parte del sector ganadero.

Un buen manejo nutricional, reproductivo y sanitario favorece mayores índices de crecimiento en el ganado, ocasionando que se reduzcan entre otras variables, los periodos de engorda y la edad al primer parto de las hembras, siendo menor la cantidad de emisiones contaminantes por kilogramo de carne y/o leche producida.

Po su parte, el CDT Tantakin de FIRA, entidad de la Banca de Desarrollo que coordina la SHCP, realiza cursos sobre el establecimiento y manejo de los sistemas silvopastoriles, además de validar y promover el uso de insumos locales como fuente de alimentación para el ganado bovino, por ejemplo, la inclusión de vaina molida de Parota (Enterolobium cyclocarpum) en la ración de las vacas lecheras, sustituyendo granos y pastas de oleaginosas, obteniendo como resultado una reducción significativa del costo por kilogramo de alimento balanceado, manteniendo la misma producción de leche promedio por vaca.

En la actualidad los sistemas de producción animal tienden a reducir las emisiones contaminantes por unidad de producto, de tal manera que el balance de GEI sea positivo. En suma, la ganadería con un enfoque de sostenibilidad ambiental, social y económica, siempre será un negocio rentable.

*Mario Alberto Santiago Ortega es Especialista en el CDT Tantakin de FIRA. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.