Quienes contemplan desde lejos la industria de telecomunicaciones pueden llegar a la conclusión errónea de que una vez que se deja de hablar sobre un tema, el mismo está resuelto o al menos no genera conflictos. El viejo principio de que si no se observa en la prensa o se discute públicamente, el asunto no existe.

Precisamente con el objetivo de quebrar con esta mal interpretación de la realidad, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) celebró esta semana su segundo Foro de Telecomunicaciones, en el que se disertó sobre distintos temas como los derechos de los consumidores, las normas que rigen a los proveedores de contenido y la actualidad de la portabilidad numérica en el país, entre otros temas.

Como era de esperar, los resultados de la portabilidad demuestran su importancia como elemento impulsador de competencia en el sector. Sin embargo, el centro de una discusión que incluyó entre los disertantes a representantes de los tres operadores móviles minoristas del mercado fue el incremento de fraude en solicitudes de portabilidad numérica. Según cifras compartidas durante el panel, las portaciones no deseadas representan más de 10% de todas las portaciones en el mercado.

El modus operandi de los defraudares no es estático, por lo que tiene diversas versiones según el servicio celular que se utilice para obtener del consumidor su número de identificación personal (NIP), permitiendo el cambio no autorizado de proveedor. En otras palabras, lo mismo puede comenzar a generarse el cambio indebido por medio de una llamada telefónica donde se le pide el NIP o por medio de un mensaje de texto con el mismo fin.

Sin embargo, la portación ilegal es el principio de un problema que puede tener como consecuencia exigir pagos por terminación temprana de contrato. Obviamente esto causa un gran malestar en el cliente que típicamente culpa a su proveedor por la situación.

Obviamente es necesario una mayor concientización de la ciudadanía para evitar que siga creciendo el fraude de las portaciones. Entre los datos más importantes a comentar es que nunca un operador le va a pedir el NIP por teléfono para cancelar un pedido de portación. De llegar a ocurrir, esto debería ser una señal de alarma sobre la legitimidad de la llamada.

También es necesario que los usuarios aprendan cuáles son sus derechos en todo lo pertinente a la portabilidad numérica para de esta forma frenar el crecimiento de este tipo de fraude. Destacar la necesidad de nunca compartir el NIP vía telefónica y de saber que aun si una orden de portabilidad es efectuada el consumidor tiene un máximo de 15 días para pedir la nulidad de pedido original. Lo anterior no se plantea como una solución final al fraude, pues así como la tecnología va evolucionando, la creatividad de los delincuentes también evoluciona y buscan nuevas técnicas para hacerse del dinero ajeno. Por lo tanto, difundir los derechos que tiene cada persona que utiliza servicios de telecomunicaciones es sumamente importante.

Luego, al finalizar el panel sobre portabilidad, fue agradable ver cómo varios de los operadores que participaron en la discusión comentaban con el comisionado Javier Juárez Mojica acerca de cómo ellos podrían ayudar a concientizar a los consumidores sobre la importancia de no compartir su NIP, cuáles son sus derechos como usuarios de servicios de telecomunicaciones y ver las maneras en que puedan cooperar con las autoridades del país para solucionar este problema. En resumen: otra muestra de cómo el diálogo constructivo lleva a soluciones positivas.

*José F. Otero tiene más de 20 años de experiencia en el sector de las TIC.

José F. Otero

TIC y Desarrollo

José F. Otero tiene más de 20 años de experiencia en el sector de las TIC. Esta columna es a título personal.