Las elecciones en el Edomex son el preámbulo de lo que le espera a México en el 2018, candidatos que compiten por ver quién es el más populista, quién regala más, quién promete más, quién engaña más. El problema es que, ante escenarios como éste, a los ciudadanos sólo nos queda buscar el mal menor.

En ELEGIR: Observatorio de Libertad Económica y Política, consideramos importante analizar las plataformas políticas de los candidatos desde la óptica de las libertades políticas y económicas, de ahí que presentamos un semáforo contemplando las propuestas en seguridad y corrupción como parte de la agenda de libertad política. El semáforo se puede consultar en la página: www.observatorioelegir.mx.

De acuerdo con el semáforo, ninguno de los candidatos basó sus propuestas y plataformas políticas en los principios de libertad política y económica. El Observatorio hace un llamado a defender la libertad todos los días, a exigir que se incluyan propuestas bajo este enfoque y no uno populista y clientelar; a contar con las garantías básicas de seguridad para poder ejercer las libertades de todos los ciudadanos frente a la corrupción y frente a un gobierno obeso.

En la campaña predominaron frases cortas y vacías, la ausencia de ideas innovadoras y de soluciones creativas. Todos los candidatos recurrieron a lugares comunes y ninguno definió abiertamente cómo transformar el Estado de México en un estado más seguro, libre, solidario y próspero. Sin condiciones de seguridad, libertad y justicia, los ciudadanos mexiquenses seguirán siendo esclavos de la inseguridad y la pobreza; lejos de convertirse en protagonistas de la transformación de sus comunidades.

Donde más se delató la demagogia y falta de compromiso de los candidatos con la libertad fue claramente en las promesas económicas (ni siquiera llegaron a ser propuestas formales), desde el salario rosa de Del Mazo, a quien le resulta muy fácil prometer y regalar dinero que no es suyo, sino de los contribuyentes, hasta la austeridad republicana de Delfina quien sólo hace eco de su jefe, López Obrador, sin entender que en una República el poder reside en los ciudadanos libres, capaces de tomar decisiones por sí mismos y no en un gobierno que todo lo quiere proveer y controlar.

Después de una contienda como esta, ¿quién gana? NADIE. ¿Quién pierde? La respuesta es contundente: con el nivel de candidatos, gobernantes (sexenio tras sexenio) y políticas públicas antilibertad, quien pierde una y otra vez son los mexiquenses.

Twitter: @armando_regil