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Esquina bajan joven
La humildad para reconocer los hierros y el coraje para sobreponerse, aderezados con un Programa de Trabajo real e inteligente, son los ingredientes para llevar a México hacia la senda del desarrollo.
Tal parece que el gobierno peñista en lugar de conducir al país sobre la carretera del siglo XXI, superando los retos que plantea la aldea global y el homo coniuncta (hombre conectado), se ha bajado del camión, intentando, por cierto sin mucho éxito, esquivar los embates de sus oponentes.
Enemigos o competidores que, si bien no son muchos, son muy estridentes y fastidiosos, como diría el gran Eulalio González Piporro.
Ante la falta de resultados ha echado mano de la famosísima teoría del complot, bajo el viejo adagio de si no puedes, reparte .
La vocación inmobiliaria de los peñistas y los enredos del caso Ayotzinapa han mermado la capacidad de conducción del gobierno de las llamadas reformas estructurales .
Adicionalmente, la dinámica natural de los procesos reformistas: i) baja de los precios del petróleo; ii) atrasos en la implementación de las reformas; iii) descoordinación de los órdenes de gobierno y iv) cambios de funcionarios clave -el ex subsecretario de Comunicaciones, Ignacio Peralta, de pronto aparece como el candidato priísta al gobierno de Colima- se ha traducido en desconfianza por parte de los clientes y proveedores.
Lo cierto es que el país y por supuesto el proyecto peñista necesitan de los puntos adicionales del PIB que implicarían la correcta implementación de las reformas. Basta señalar que con tan sólo tres proyectos: i) la Ronda Cero y Uno; ii) red compartida y iii) Aeropuerto Internacional de la Ciudad México, se estima un incremento de entre 1 y 2%, lo que significa cuando menos 150,000 nuevos empleos.
El equipo peñista debe reorganizarse rápidamente para rescatar el proyecto reformista que le permita consolidar e incrementar su capacidad de gobierno.
Lo anterior parte del reconocimiento de que hay un déficit en la seguridad pública y que se encuentran lejos de encontrar las soluciones para el cáncer criminal.
Ni la inacción del gobierno y sus funcionarios, ni el señalar culpables del fracaso de la conducción gubernamental volverán al país a la ruta del siglo XXI, que demanda empleo para los jóvenes y servicios para los menores y las personas de la tercera edad.
La humildad para reconocer los yerros y el coraje para sobreponerse, aderezados con un programa de trabajo real e inteligente, son los ingredientes para llevar a México hacia la senda del desarrollo, para que, eventualmente, reencuentre la ruta del crecimiento con paz social y seguridad pública.
@ErosalesA