“Nuestro impulso humano compartido para innovar y crear es una fuerza básica para el cambio positivo, para el avance económico, cultural y social. Las herramientas del sistema moderno de propiedad intelectual (PI) (patentes, marcas registradas, diseños, indicaciones geográficas, derechos de autor y otros) garantizan que esas chispas de genialidad se canalicen al mercado como productos que mejoran la vida”.

Lo anterior lo escribió el director de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual de Naciones Unidas (OMPI), Daren Tang, en el prefacio del reporte Indicadores Mundiales de Propiedad Intelectual 2020.

El reporte permite conocer qué tan importantes son la ciencia y la tecnología en cada uno de 100 países, de acuerdo con las patentes, marcas, modelos de utilidad, diseños industriales, esquemas de trazado de circuito integrado y denominación de origen que se registraron en 2019 ante la autoridad responsable en la materia, que en México es el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

En esta ocasión me referiré a las patentes, que la OMPI define como “un derecho exclusivo que se concede sobre una invención. En términos generales, una patente faculta a su titular a decidir si la invención puede ser utilizada por terceros y, en ese caso, de qué forma”.

Y la invención, de nuevo de acuerdo con la OMPI, es “un nuevo producto o proceso que resuelve un problema técnico. No es lo mismo que un descubrimiento, que consiste en algo que ya existía pero que no se había descubierto”.

De acuerdo con el reporte, en lo que a solicitudes de patentes se refiere, México ocupó el 32º lugar, siendo los primeros 10: China, Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Alemania, Francia, Reino Unido, Suiza, Países Bajos e India.

En cuanto al registro de marcas, México ocupó el 18º lugar. Los primeros 10 fueron: China, Estados Unidos, Japón, Alemania, Irán, Francia, Reino Unido, India, Rusia y Corea del Sur.

Y en lo que a diseños registrados atañe, nuestro país quedó en 38º lugar, siendo los primeros 10: China, Alemania, Corea del Sur, Estados Unidos, Italia, Francia, Turquía, Japón, Reino Unido y Suiza.

En cuanto a solicitudes de patentes locales se refiere, México se colocó en el 31º lugar; en este caso, los primeros 10 son: China, Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Alemania, Francia, Rusia, India, Reino Unido e Italia.

En 2019 se solicitaron 3’224,200 patentes en todo el mundo, 1’400,661 en China y 621,453 en EU. 88.8% de las patentes en China fueron locales y solo el 11.2% fueron extranjeras. En Estados Unidos 45.9% fueron locales y 54.1% extranjeras.

Ese año, en México se solicitaron 15,941 patentes, el 0.5% del total mundial. 91.8% fueron extranjeras. Y se otorgaron 8702, 95% de ellas de origen extranjero, lo que indica la casi absoluta dependencia de nuestro país en la materia.

Los números aquí anotados muestran que es mínimo el desarrollo científico y tecnológico de nuestro país medido a través del número de patentes solicitadas y otorgadas para invenciones locales en 2019.

Después de casi 51 años de existencia, no tiene mucho de qué presumir el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), creado para “promover el desarrollo de la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación a fin de impulsar la modernización tecnológica del país”.

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Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.

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