Muchas empresas que experimentan el éxito de la innovación se aferran y creen que ese es su secreto para un éxito eterno. Esta mentalidad pone a cualquier empresa o negocio en riesgo de fracasar, y el negarse a evolucionar con el mercado puede ser aún más devastador.

Aunque algunas de las empresas tuvieron éxito y otras quedaron condenadas a asumir su fracaso, el punto es que el fracaso por no innovar pasa en todos lados: desde las empresas más grandes hasta en los emprendimientos. Cada empresa tiene su ejemplo específico de cómo o por qué fracasó en determinado momento.

La historia empresarial está plagada de enormes fracasos que se produjeron por no subirse al carro de la innovación o creer que ese no era el camino a seguir. Muchas empresas cerraron y otras que eran tendencia en el sector se desmoronaron dejando paso a otras compañías que sí supieron entender el cambio.

Aquí les contaré de algunas de las más de 50 empresas que no supieron entender el cambio tecnológico y no innovaron a tiempo, lo que les llevó a fracasar de manera estrepitosa:

Kodak

La empresa lideró el mercado de la fotografía durante buena parte del siglo XX, pero desaprovechó la oportunidad de no saber entender la potencia que tenía la fotografía digital. En 1975, Steve Sasson inventó la primera cámara digital, pero los dueños de Kodak no supieron verlo como una buena oportunidad de mercado.

En otras palabras, la empresa fue incapaz de identificar y liderar una tecnología disruptiva. Se declaró en quiebra en 2012.

Nokia

Fue la primera empresa del mundo en crear un teléfono móvil y dominó el mercado durante los últimos años de los 90 y primeros de los 2000. La compañía no supo entender la importancia de invertir en software y continuó poniendo todos sus empeños en destacar en hardware. No creía que el futuro de la comunicación iba a pasar por los datos en vez de la voz.

Se negaron a liderar el cambio drástico en la experiencia de uso de la gente, lo que los llevó a desarrollar un sistema operativo complejo que no calzó en el mercado.

Blockbuster

La empresa de alquiler de videos alcanzó su punto máximo en 2004, sobreviviendo al cambio de VHS a DVD. En 1985 abrieron su primera tienda, la idea era sumamente innovadora, alquilar películas para verlas desde la comodidad de la casa, desafortunadamente, con la llegada del internet la renta de cintas era cada vez menor.

Blockbuster recibió la propuesta de sumar esfuerzos con Netflix, una pequeña compañía que alquilaba películas a través de correo postal. La oferta consistía en crear un servicio de streaming, sin embargo, la empresa la rechazó al no considerarlo un buen negocio.

American On Line (AOL)

A mediados de los 90, AOL era no solo el único proveedor de Internet junto a Trumpet Winsock. Su plataforma de mensaje instantáneo era una de las mejores apps. Pero la empresa temió perder sus clientes cuando apareció el Messenger de Microsoft y no pudo encontrar una nueva estrategia. Además, el ascenso de la banda ancha lo llevó a un rápido declive de usuarios.

Ya en los 2000, intentó fusionarse con Time Warner, una gran compañía de medios, en una operación valuada en 350,000 millones de dólares que fue el más grande fracaso en materia de fusiones del siglo 21. En 2015 fue comprada por Verizon Communications.

Abercrombie & Fitch

Fue alguna vez líder en ropa informal y en accesorios de marca, hasta principios de los 2000. Su target eran los jóvenes influenciados por la cultura pop que daba forma a lo que querían usar.

Sin embargo, los altos precios de su ropa, la tendencia a consumir marcas más baratas como H&M o Forever 21 y unas declaraciones poco afortunadas de su CEO en 2006 hicieron que su marca perdiese prestigio y los adolescentes ya no se sintiesen identificados con ella.

Tower Records

Una cadena minorista de venta de música en la cual podías comprar CDs, cassettes, DVDs, aparatos electrónicos, juegos de video y accesores. Pero a pesar de su éxito, no pudo lidiar con la disrupción digital, el pirateo y los servicios de streaming. Napster, un servicio de internet lanzado en 1999 para compartir archivos digitales, se difundió como un virus y comenzó la caída de la industria.

La empresa se declaró en bancarrota en 2004, debido a su gran deuda.

Compaq

Fue una de las compañías más punteras en desarrollo de ordenadores durante la década de los 90 y consiguió grandes cosas como producir el primer ordenador con IBM. Su gran problema fue la dura lucha de precios que mantuvo con Dell antes de que fuese adquirida por HP en 2002. La marca desapareció en 2013.

Las grandes compañías que no introducen innovaciones se arriesgan a desaparecer. Esa es la dura verdad en “la era digital”.

La supervivencia, en el terreno de las grandes empresas, depende en gran medida de su capacidad para adaptarse a las constantes transformaciones culturales y tecnológicas. El mundo se mueve velozmente y el mundo digital se está volviendo cada vez más parte del mundo físico.

El error más habitual en las empresas: ignorar a los usuarios.

El autor es Experto en Innovacion.

Javier López Casarín

Experto en Innovación

Columna invitada

Empresario estratega, innovador y agente de cambio comprometido con su país y la reinvención a través de sus proyectos. Cuenta con una larga trayectoria en el mundo empresarial en los sectores financiero, telecomunicaciones y tecnología así como en el campo de la promoción social, lo que le ha permitido desarrollar metodologías de identificación, análisis y solución efectiva de los retos actuales.

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