Como era anticipado por el mercado, en la sexta reunión del año, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés) de la Reserva Federal decidió bajar el rango de tasas en 25 puntos base, quedando éste entre 1.75 y 2 por ciento. La decisión no fue unánime, toda vez que dos de los 10 miembros votaron por mantener el rango entre 2 a 2.25% y uno votó por bajar el rango entre 1.5 a 1.75 por ciento

El comunicado dado a conocer por la autoridad monetaria señaló que el mercado laboral se mantuvo sólido, ya que la creación de empleos permanece fuerte, al tiempo que la tasa de desempleo se posicionó en niveles mínimos, mientras que el crecimiento económico continuó a un ritmo moderado explicado por la debilidad en los indicadores de inversión fija en los negocios y las exportaciones.

En la misma línea, el comunicado señaló que dicho recorte responde al actual comportamiento de la actividad económica, la fortaleza del mercado laboral y el objetivo de inflación cercano a 2 por ciento.

En esta ocasión, el comunicado de decisión de política monetaria fue acompañado de la actualización de proyecciones económicas. En promedio, las proyecciones para el crecimiento económico cambiaron poco respecto a las registradas en junio.

La proyección para el 2019 y el 2021 presentaron pequeñas variaciones, pasando de 2.1 a 2.2% y 1.8 a 1.9%, respectivamente. La proyección para el 2020 no presentó cambios y permaneció en 2 por ciento.

En el caso de la tasa de desempleo, la estimación incrementó en +10 p.b. a 3.7% para el periodo 2019, mientras que permaneció constante para el largo plazo. Las estimaciones de inflación, por otra parte, no presentaron cambios.

En el mismo sentido, el gráfico de puntos, que muestra el camino apropiado para la política monetaria en opinión de los participantes del FOMC, mostró cambios, ya que se observó una decisión dividida acerca del rumbo de la política monetaria hacia finales de año, que contrasta con la expectativa previa de un recorte adicional de tasas en el resto del año. Para el 2020, más de la mitad de las proyecciones ubica la tasa entre 1.5 y 2 por ciento.

¿Es ésta la solución?

La Fed no es la única autoridad monetaria que sigue este camino, la semana pasada el Banco Central Europeo dejó la tasa de referencia en niveles negativos y se espera que otros bancos centrales alrededor del mundo sigan relajando su política, incluido el Banco de México.

Las autoridades monetarias están tratando de adelantarse al ciclo económico y “prevenir” la siguiente recesión, en sintonía con la forma de pensar de Alan Greenspan, quien en algún momento consideró que “el ciclo económico ha sido derrotado”, gracias a la sapiencia y las “acciones preventivas” de los bancos centrales.

El estallido de la burbuja hipotecaria del 2007 terminó con la carrera de Greenspan, pero no con esta irresponsable forma de pensar.

Estados Unidos se encuentra en pleno empleo y, aun así, la autoridad cede a presiones políticas y recorta, por segunda ocasión en el año, las tasas de interés de referencia.

Donald Trump incluso sugiere que las tasas deben llevarse a niveles negativos, como en Europa. Medidas extremas son aceptables en circunstancias extremas, pero no ahora.

Las tasas de interés negativas constituyen una expropiación del ahorro y la intervención de los políticos en las decisiones monetarias tampoco es bienvenida. Distintos episodios de hiperinflación, históricos y actuales alrededor del mundo nos recuerdan el motivo de la autonomía y la importancia de la credibilidad y el manejo de las expectativas de los bancos centrales.

Lo que están haciendo las autoridades monetarias alrededor del mundo es intervenir con el sistema de mercado, manipulando uno de los precios más importantes en la economía.

Aunque el costo no se pagará inmediatamente, será muy elevado, ojalá que el Banco de México muestre más responsabilidad que otros bancos centrales y no siga esta irresponsable trayectoria la próxima semana.

*Héctor O. Romero es director general y Alain Jaimes es analista económico de Signum Research.