Aunque hay seis parques logísticos y tres centrales de abasto en la entidad, en los municipios de Benito Juárez, José María Morelos y Othón P. Blanco, fungen como puntos de resguardo de mercancías sin operar como un centro para compra directa

Quintana Roo tiene una economía en constante diversificación y desarrollo, la industria turística le ha permitido un importante crecimiento tanto poblacional como económico y de la mano se genera la necesidad constante de distintos servicios entre los que destaca la proveeduría de alimentos, lo que hace relevante el desarrollo de Centrales de centros logísticos y/o abasto.    

Quintana Roo cuenta con una superficie de 44,705 kilómetros cuadrados, el 2.27% del territorio nacional. Su población en el año 2020 se estima en 1,857,985 habitantes equivalentes al 1.47% del total del país.

La distribución de la población en Quintana Roo se divide en 85% que habita en zonas urbanas y 15% en comunidades rurales.

Desde 2010 hasta el 2020, Quintana Roo presentó tasas de crecimiento poblacional siempre mayores a la media nacional, siendo el estado con el mayor porcentaje en México con un 3.5 por ciento.

En cuanto a su Producto Interno Bruto (PIB), Quintana Roo ha crecido de manera positiva ya que en 2019 alcanzó un máximo de 290,341.23 millones de pesos y su economía está respaldada en mayor proporción por actividades del sector que representa un 86.86%, seguida de sector secundario con una participación del 11.41% y en menor medida, existen las actividades primarias que se colocan en un 0.73 por ciento.

La industria turística y el crecimiento poblacional en Quintana Roo en contraste con su reducida producción primaria, hacen necesaria la proveeduría de insumos y productos agrícolas que provienen principalmente de las centrales de abasto de la Ciudad de México y Puebla, lo que representa un potencial para las empresas dedicadas a la proveeduría tanto de servicios como de alimentos.

Aunque actualmente existen seis parques logísticos y tres centrales de abasto en Quintana Roo, ubicadas en los municipios de Benito Juárez, José María Morelos y Othón P. Blanco, éstos fungen como puntos de resguardo de mercancías sin operar como un centro para compra directa al consumidor final.

Las estimaciones del Consejo Nacional Agropecuario, indican que un 75% de la producción nacional de frutas y hortalizas pasa por las centrales de abasto.

La propuesta de valor para el sector de abasto alimentario en conjunto con la Confederación Nacional de Agrupaciones de Comerciantes de Centros de Abasto AC (Conaca) se basa en impulsar los siguientes puntos:

1) Construcción y Modernización de Centrales de Abasto; 2) Financiamiento para el Comerciante y/o Bodeguero: con proyectos orientados a mejorar la capacidad instalada en el acopio, almacenamiento, manejo, transformación y distribución; 3) Financiamiento a la red de frío y energías alternativas: con proyectos para la modernización integral de la red de frío y producción de energías alternativas; 4) Financia a tu proveedor: con proyectos orientados a vincular a los productores agropecuarios directamente con los comerciantes y 5) Financiamiento para proyectos de valor agregado: con proyectos enfocados a generar un abasto con la presentación, volúmenes y tiempos demandados por los clientes, tales como restaurantes, hoteles, comedores industriales, agroindustrias, tianguis, fruterías, misceláneas, por mencionar algunos.

En Quintana Roo, con el financiamiento y esquemas de garantías complementarias a las empresas y con la participación estratégica de la banca comercial, se busca impulsar el desarrollo e infraestructura de la proveeduría y abasto de alimentos y contribuir con el desarrollo del Estado.

*Jonathan Israel García Valadez es promotor de la agencia Cancún de FIRA en Quintana Roo.  “La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA”.

jigarcia@fira.gob.mx