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Opinión

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Coquia, alternativa forrajera

La producción de forraje de calidad está limitada principalmente por las condiciones climáticas, la disponibilidad de agua y la calidad del suelo.

Los forrajes en la alimentación de los bovinos, ovinos y caprinos llegan a formar parte de la ración hasta en 100%, dependiendo del valor nutricional del forraje y de las condiciones fisiológicas de los animales.

La coquia (kochia scoparia) es una planta herbácea originaria del continente asiático, que pertenece a la familia chenopodiaceae. Es conocida también como falso ciprés por su forma erecta, ligeramente redondeada y con hojas plumosas.

A nivel mundial es reconocida en Australia, Argentina, Canadá, Estados Unidos, Israel, Italia, Reino Unido, España y por supuesto México, como una opción en la producción de forrajes bajo condiciones adversas.

Como forraje de calidad es comparable con la alfalfa (reina de las forrajeras), puede contener de 17 a 23% de proteína cruda, excelente palatabilidad y digestibilidad; además, requiere de 3.5 veces menos agua para producir un kilogramo de materia seca. Este forraje fija eficientemente bióxido de carbono, es tolerante a suelos ácidos y alcalinos, en un rango de pH de 5 a 12; crece desde el nivel del mar hasta los 3,000 metros de altitud; una vez establecida es resistente a la sequía.

Con precipitaciones de 200 a 300 milímetros de lluvia puede llegar a producir de 40 a 70 toneladas anuales de forraje verde por hectárea, el cual se puede aprovechar mediante pastoreo directo o conservándolo como heno y ensilaje.

En México su utilización es más relevante en las zonas áridas y semiáridas de Durango, Chihuahua, Coahuila, Sonora, Querétaro, Hidalgo, Tlaxcala, Oaxaca y Puebla.

El crecimiento en superficie de esta especie forrajera quizá ha estado limitado principalmente por la concentración de nitratos y oxalatos, compuestos químicos que en niveles altos resultan tóxicos para los animales domésticos; sin embargo, estos efectos se eliminan al incluir no más de 40% en la dieta y limitando el corte o pastoreo directo justo antes de la floración.

El utilizar la coquia como alternativa forrajera puede mejorar la disponibilidad de forraje para los ganaderos marginales, reducir el abatimiento de mantos acuíferos y elevar la productividad en terrenos salinos; incluso se utiliza en la alimentación humana cocinada de manera similar a los quelites, romeritos y acelgas.

*Carlos Javier Almanza Gaviña es especialista de la Dirección de Consultoría en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

cjalmanza@fira.gob.mx

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