A estas alturas del sexenio, la directora general de Conacyt, Álvarez Buylla, ya se ha ganado la fama de “busca bullas” y “pica pleitos”.

Ha estallado el conflicto en la institución educativa conocida por su acrónimo de CIDE (Centro de Investigación y Docencia Económicas). El motivo es que la directora general del Conacyt (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología), María Elena Álvarez Buylla, quiere imponer a la cabeza del CIDE a José Antonio Romero Tellaeche, con calzador burocrático. Pero a fuerzas ni los zapatos entran, y se ha detonado ese conflicto que amenaza con agravarse.

No se trata estrictamente de una huelga, en razón de que no son causas del orden laboral las que han dado lugar a la confrontación, como tampoco han sido los empleados y trabajadores quienes han encabezado la protesta. Los promotores del movimiento son principalmente los alumnos del plantel. Álvarez Buylla argumenta que la designación se ha hecho con apego a reglamentos. Por su parte, los alumnos protestantes niegan rotundamente que ese sea el caso. Resulta claro que ya estallado el conflicto esos alegatos legalistas tendrán poca relevancia. Hacia adelante, la solución al conflicto ya solo dependerá de la fuerza respectiva de las partes encontradas.

A estas alturas del sexenio, la directora general, Álvarez Buylla, se ha ganado la fama de “busca bullas” y “pica pleitos”. A guisa de ejemplo, la acusación penal no resuelta en contra de varios funcionarios del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología del pasado. Claramente no se les han podido comprobar los cargos. Pero el caso tiene implicaciones políticas, en razón de que el segmento social de los académicos profesionales y de los estudiantes becados de tiempo completo había mostrado una simpatía mayoritaria por la causa del partido Morena. Así, para los observadores externos, la embestida ha tomado una forma simbólica de traición.

Y desde luego, todo conflicto de naturaleza política y social tiene siempre repercusiones negativas sobre la economía. Es el caso de las ya mencionadas en este espacio “externalidades”. Los conflictos con enfrentamiento inciden de manera desfavorable en la propensión de las personas a ahorrar y de las empresas a invertir. Y en casos de gravedad, hasta destapan fugas de capital.

Pero en ese panorama, Álvarez Buylla ha decidido agarrar a patadas al pesebre y nadie sabe cual será el desenlace de la controversia que se ha detonado en el CIDE. Claramente ese conflicto se puede exacerbar, si en apoyo de los estudiantes sublevados se manifiestan grupos estudiantiles de otros planteles. ¡Aguas, porque así es como se llegó a formar el movimiento estudiantil de 1968!

bdonatello@eleconomista.com.mx

Bruno Donatello

Columnista

Debate Económico

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