Para la FDA, la “Política para pruebas de enfermedad por coronavirus-2019 durante la emergencia de salud pública” es una política pública viva que se actualiza conforme se enfrenta a la pandemia, por ello, el día 2 de febrero del presente año retiró la autorización para distribuir 223 pruebas serológicas para la detección del Covid-19.

Entre esas 223 pruebas se encuentran 14 autorizadas por Cofepris, mismas que aparecen en el listado publicado el 6 de octubre del 2020, cabe señalar que a partir de esa fecha esa Comisión no aprobado ninguna prueba serológica.

El silencio administrativo coincidió con el cambio de la comisionada América Orellana Sotelo, quien no ha mostrado interés en las pruebas serológicas.

Las pruebas serológicas resultan útiles para detectar: si la persona estuvo infectada, si ha generado anticuerpos. También detecta con mayor precisión que la PCR sí, el paciente en proceso de recuperación puede contagiar.   

Como se ha analizado en este espacio las pruebas PCR, antígeno y serológicas, son complementarias, cada una tiene un rol específico en el proceso de atención del Covid-19.

A pesar de la recomendación de la OMS para aplicación de pruebas, la Comisionada Orellana y la Subdirectora Lorena Garza de Allende  tienen más de 100 expedientes rezagados. 

La Cofepris tiene 37 pruebas rápidas autorizadas, de las cuales 14 fueron retiradas por la FDA, por el momento la comisionada Orellana no se ha pronunciado sobre dicho comunicado, ni las acciones que tomará al respecto.

El problema grave es la opacidad del Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, quien a través del Doctor Gustavo Rosales es omisa y negligente en publicar los resultados de la evaluaciones de la pruebas serológicas. Los resultados del ICMNSZ son misterio. 

Querido lector, mientras nuestro país es de los peores calificados en cuanto a las acciones para enfrentar la pandemia, la Cofepris recurre a viejas y rancias prácticas para no hacer su trabajo, no contesta o, previene, pero nunca resuelve, se alimenta del rezago y la violación de los plazos. Los indicadores de contagiados y mortalidad no admiten pronunciamiento en contra.

Por cierto, la página de registro de la vacuna no sirve para nada, además descansa de las doce de la noche a las 8 de la mañana. No entiendo.

En la Cofepris no se ha visto la mano de Hugo López Gatell, el organismo regulador navega a la deriva en el mar de la pandemia que ahoga a nuestro país. Hasta la próxima y a esperar la vacuna, toque cuando toque y la que me toque.

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.

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