La modernización de los sistemas de producción se deberá realizar en los rubros más importantes de la producción: Genética, utilizar genotipos en función de la exigencia del mercado; Alimentación, incluir ingredientes inocuos para la elaboración de fórmulas balanceadas, incluso con algunas certificaciones; y Confort, que se deberá dar a los animales a través de infraestructura y equipo especializado para tratar de evitar cualquier estrés que pueda afectar el bienestar animal.

Lo anterior hace posible producir 28 cerdos destetados/hembra/año, con ganancias diarias de peso promedio de 0.86 kg/día, conversión alimenticia de 2.25; el peso al sacrificio deberá aproximarse a los 130 kg, el cual es el óptimo para la industria.

Con estos parámetros, por ejemplo, serían suficientes alrededor de 172,000 hembras en producción para cubrir el déficit de 650 miles de toneladas, lo que equivale al déficit en el 2017, y para lograr incrementar a esos niveles la producción nacional en el medio plazo, será un incentivo sin duda la negociación del TLC.

Los Fideicomisos Instituidos con Relación a la Agricultura (FIRA), integrante de la Banca de Desarrollo que coordina la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, participa en el proceso para lograr incrementar la producción y mejorar la productividad en la porcicultura canalizando crédito, garantías e incentivos a los actores inmersos en esta dinámica que significa mejor calidad y en consecuencia mayor rentabilidad.

Asimismo, otro reto en la producción de carne de cerdo es la alta volatilidad de los precios de los granos, los cuales se utilizan como base para la alimentación del ganado en general, e influyen directamente en el precio de la carne y éste a su vez tiene un efecto inverso en el consumo, por lo que FIRA en colaboración con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y con la Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios (Aserca) también participa promoviendo y apoyando instrumentos que ayudan reducir la volatilidad como lo son las coberturas de precios tanto de insumos como de productos.

En conclusión, la porcicultura mexicana se prevé más fortalecida en el corto plazo; sin embargo, dado que en la proyección la tasa de crecimiento en la producción se mantiene por debajo de la tasa de crecimiento del consumo, se mantendría un déficit, aunque proporcionalmente sería menor al proyectado para el 2017.

Asimismo y como en los principales países productores, los sistemas de producción buscarán ser sostenibles, implementando procesos que mitiguen el impacto al medio ambiente.