El desmantelamiento del Seguro Popular (SP) que parece concebir el actual gobierno sería un retroceso en muchos sentidos y un suicidio presupuestal para la Secretaría de Salud.

Sería el regreso a la centralización complicando la rectoría y autoridad de la salud en las entidades federativas, además de que iríamos rumbo a una opacidad y discrecionalidad desde el centro que ya habíamos superado.

Asimismo, provocaría gravísimos efectos negativos en la disponibilidad de recursos para la salud y la oferta de servicios públicos de alta especialidad para población que hoy no tendría cobertura si no es porque existe el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos del SP.

Estos y muchos otros puntos hace ver el exsecretario de Salud Julio Frenk Mora, en cuya administración durante el gobierno foxista se creó el llamado Seguro Popular cuya sobrevivencia hoy está en entredicho, a pesar de las evidencias que demuestran sus resultados, entre ellos, la disminución en el número de mexicanos que enfrentan costos catastróficos de salud.

En un amplio artículo en la revista Nexos, firmado junto con Octavio Gómez-Dantés, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), el doctor Frenk —hoy rector de la Universidad de Miami— da argumentos contundentes por los que sería un error histórico echar atrás el mecanismo y la estructura alcanzada en los últimos 15 años por el Seguro Popular.

Uno muy puntual que explica el doctor Frenk está relacionado con las formas de asignación de los recursos para la salud. Los recursos del SP hoy se fijan, de manera transparente, en función del número de afiliados. Cada estado recibe un cierto monto por afiliado, que garantiza el acceso a todas las intervenciones del Catálogo Universal de Servicios Esenciales de Salud.

“Si este mecanismo desapareciera, regresaríamos a la opacidad en la negociación del presupuesto para la salud. Pasaríamos de una presupuestación democrática donde el dinero sigue a la gente, a una presupuestación burocrática basada en la discrecionalidad de funcionarios, las presiones políticas o la inercia histórica”.

La desaparición del SP, agrega, produciría, asimismo, una reducción adicional de los recursos disponibles para la salud, ya que se perdería la contribución que los estados hacen a este seguro vía la contribución solidaria estatal, la cual en el 2018 ascendió a cerca de 30,000 millones de pesos.

Esto es, al desaparecer el SP los gobiernos estatales dejarán de tener la obligación por ley de asignar recursos propios para la salud, y además disminuirán los recursos federales que reciben los Servicios Estatales de Salud que hoy atienden cerca de 40% de la población, con el consecuente deterioro de su capacidad de respuesta.

Adicionalmente, le hacen ver al secretario de Salud, Jorge Alcocer, y su equipo, que aprecie la ventaja estratégica que el Seguro Popular les brinda en la negociación presupuestal con las autoridades hacendarias federales y estatales: el hecho de que las aportaciones fiscales estén legisladas protege al presupuesto de la Secretaría de Salud de los recortes arbitrarios, de modo que sacrificar el mecanismo financiero del SP con base en preconcepciones ideológicas representaría un verdadero acto de suicidio presupuestal.

En todo caso, lo que recomienda el extitular de Salud es darle un nuevo nombre (como se ha hecho con otros programas exitosos) y arreglar los problemas que han surgido durante los 15 años de operación del SP. “Si los incrementos presupuestales han dado lugar a desvíos y malos manejos de los recursos, la solución es la lucha sin cuartel contra la corrupción, no la renuncia a un mecanismo financiero que ha permitido elevar consistentemente la inversión pública en salud para beneficio de las personas excluidas de la seguridad social convencional”.

MaribelRamírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.