Faltan dos semanas para que termine el periodo intersemestral en la Universidad de Harvard. En Boston, ayer casi todo el día estuvo soleado, pero la temperatura máxima apenas superó los 7 grados Celsius y, con nublados y chubascos intermitentes, para el fin de semana, no mejorará sustancialmente.

La polémica sobre el arribo de Felipe Calderón tampoco amainará en los próximos días. Aunque ahora mismo hay pocos estudiantes y en el campus se ha dado escasa atención al tema, las protestas podrían victimizar al expresidente mexicano en esta nueva etapa de su carrera política. 

Las peticiones formuladas por Eduardo Rivadeneyra en México y John Randolph­ de otro lado del Río Bravo, a través de change.org, han tenido bastante resonancia mediática y abrieron un debate sobre la contratación de Calderón en Harvard.

Los quejosos, en todos los tonos imaginables, sostienen que el expresidente mexicano no merece recibir el cobijo de la universidad más antigua de EU. Mario Ríos, mexicano residente en Houston, Texas, considera un insulto que una institución tan reconocida cierre los ojos a los muchos abusos y la incompetencia, como estratega y funcionario gubernamental , de Calderón. Contratarlo acarrea deshonra a cualquier institución formal , sentenció, mientras que Eduardo Saucedo, desde Campeche, les cuestionó: ¿Qué otra cosa puede ser peor para los harvarianos que un winner carrier? ¿Qué diablos puede enseñar?

El denominador común de los comentarios formulados por los oponentes a Calderón es una crítica a la guerra en contra de las drogas que distinguió al sexenio anterior.

Calderón nunca ofreció equipamiento o protección adecuada a los encargados de hacer cumplir la ley. Envió a miles de policías a una muerte segura , recriminó Mario Rascón, desde Albuquerque, Nuevo México. 

Afectó a muchísimas familias inocentes con su famosa guerra. Me avergüenza ver cómo Harvard pone en el piso sus valores, credenciales y tradiciones, por una persona que provocó tantas muertes , censuró Miguel Vázquez, desde Bronx, Nueva York.

Su lucha contra el narcotráfico nos dejó a un pueblo con miedo, no sólo de los delincuentes, sino miedo a las autoridades, abusos y crecimiento de la pobreza. No creo que sea un ejemplo a seguir , planteó Solangel Ochoa, de Hermosillo, Sonora.

Es bien sabido que la economía estadouni­dense depende fuertemente de la venta y el tráfico de armas y Calderón ha sido un excelente cliente en el mercado de armas de Estados Unidos. Aunque ha sido acusado de crímenes contra la humanidad, la Universidad de Harvard lo está premiando con un fellowship. Parece que EU está protegiendo a uno de sus clientes favoritos , opinó Omar Mendoza desde Japón.

Las mismas autoridades que ostensiblemente lucharon contra los narcotraficantes son responsables de secuestros, torturas y/o asesinatos de muchos ciudadanos inocentes tan sólo para cumplir con las cuotas locales. El líder político que inició y presidió sobre esta corrupción de la política no debería enseñar en ningún lado en EU , explicó por su parte JL Harkness, de Buffalo, Nueva York. 

Seguimos esperando por nuestros familiares desaparecidos en la estúpida guerra de Calderón", cerró Jesús López, de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Hasta finales de este mes, Calderón arribará al Centro de Negocios y Gobierno Mossavar-Rahmani de la HKS. Así que la lista de reclamantes podría rebasar los 21,000 abajofirmantes que había concentrado, hasta el cierre de esta columna.

No obstante esas expresiones de repudio, el dean de la HKS, David T. Ellwood, ha guardado prudente silencio. Y así se mantendrá, en apego a las rancias costumbres de esa mítica universidad, cuyo prestigio ha quedado abollado por la polémica desata­da en las redes sociales.

El expresidente, sin embargo, podría seguir los pasos de su homólogo colombiano, Álvaro Uribe, quien enfrentó duras críticas cuando quiso regresar a Harvard.

Calderón podría declinar... o exponerse -en el peor escenario- a que su presencia en el campus sea considerada en un riesgo de seguridad para la comunidad. Aunque en su condición de Angelopoulos fellow deberá reunirse con alumnos y colaborar con aquellos académicos e investigadores que se acerquen a pedir su asesoría, no estará frente a grupo a cargo de un curso.

Y es que durante este nuevo año sabático -ya había tomado uno en 1999, cuando dejó la Presidencia Nacional del PAN- buscará darle el tiempo y el espacio necesario para incubar sus nuevos proyectos en el servicio público: dos think tanks -uno sobre políticas públicas y otro sobre cambio climático- que estarían en marcha dentro de un año si todo sale conforme a lo planeado. Este programa cuenta con fondos que permitirán a todos los funcionarios electos cuyo mandato haya expirado y que sean becados -Calderón es el primero de ellos- mantener su capacidad de incidencia sobre temas relevantes.  

Con recursos provenientes del Fondo Angelopoulos, el expresidente Calderón tendrá la oportunidad de pasar un tiempo en Cambridge, involucrado en actividades que le permitirán compartir su expertise como Presidente de México y comunicar las lecciones aprendidas en su mandato, así como realizar investigaciones, refrescar sus conocimientos y habilidades académicas y -principalmente- planificar su siguiente etapa dentro del servicio público.

En esa parte, Calderón Hinojosa también contará con el respaldo del Club de Madrid, que también le dará fondos para apoyar sus propuestas de solución en materia de desarrollo sustentable.