El proceso de elección de nuevo líder en el Partido Conservador entra en su segunda semana con Boris Johnson afianzando su condición de gran favorito para ser el sucesor de Theresa May en Downing Street.

La cuestión ya no es si ganará Johnson, sino más bien cuándo sellará su triunfo, quién quedará en segundo lugar y qué ministerios podrían ocupar en el futuro los otros candidatos en liza.

Hay quien piensa que Johnson podría disfrutar de una “coronación”, con el resto de aspirantes retirándose o siendo eliminados del proceso en los próximos días y dejando el camino expedito al exalcalde de Londres. En este escenario, Johnson podría verse en Downing Street en apenas unos días. El ministro de Sanidad, Matt Hancock, que se retiró de la competición la semana pasada, ha mostrado su apoyo a Johnson. Esto impulsa más la ventaja de Johnson, que la semana pasada logró 114 votos entre los parlamentarios conservadores, casi 70 más que su siguiente rival, Jeremy Hunt.

Hoy martes 18 de junio, los parlamentarios conservadores volverán a votar entre los seis candidatos que quedan. Tras la criba de la semana pasada, además de Johnson, están Jeremy Hunt, Michael Gove, Dominic Raab, Sajid Javid y Rory Stewart. Sólo superarán esta prueba los que lleguen a los 33 votos. Se espera al menos dos descalificaciones, con Stewart, Javid y Raab en la cuerda floja.

El miércoles y jueves, seguirá habiendo votaciones y en cada una, el último clasificado será eliminado, hasta que sólo queden dos candidatos. Teóricamente, ahí se abrirá una campaña de un mes ante los 124,000 militantes del Partido Conservador, que al final de julio decidirán quién prefieren entre los finalistas, que podrían ser Johnson y Hunt. El ganador podría sustituir a May el 24 de julio.

Opción probable

Pero existe la opción de cancelar esta última fase. Si la ventaja de Boris entre los diputados es muy abultada, y los militantes siguen mostrando en las encuestas una clara preferencia por el exalcalde de Londres, su potencial rival podría dejar la lucha. En el 2016, Theresa May sustituyó así a David Cameron por el abandono del resto. La retirada sería justificada como una manera de dar más estabilidad a la política británica, otorgando más tiempo al nuevo primer ministro para intentar renegociar el Brexit, cuya fecha prevista es el 31 de octubre.

Si esto fuera así, May podría ceder a Johnson la vara de mando al fina de esta semana o la próxima semana.

El mercado, pese a que ve con recelo la actitud de Boris hacia el Brexit, al no descartar una salida de la UE sin acuerdo, podría ver bien ese desenlace, al facilitar una transición más ordenada. Si Boris fuera elegido al final de julio, coincidiendo con el inicio de las vacaciones parlamentarias, no podría empezar a trabajar en serio hasta septiembre, muy cerca de la fecha del divorcio. Según Daniel Trum, de UBS, “la libra ha sido castigada en exceso, porque los mercados están descontando un riesgo demasiado alto de un Brexit sin acuerdo”. En su opinión, la libra podría rebotar hacia los 1.15 euros (ahora en 1.12 euros).