En el ciclo primavera-verano (P-V) son igualmente 18 estados en los que se cultiva dicho cereal, mientras que en condiciones de riego lo hacen los estados de México, Tlaxcala y Zacatecas. De la producción nacional, 96% se reporta en el ciclo O-I, fundamentalmente bajo condiciones de riego. En Sonora y Baja California se concentran los mayores volúmenes de producción sumando 63.7% del total nacional.

Los mayores rendimientos por unidad de superficie en nuestro país se alcanzan bajo condiciones de riego. En el ciclo O-I 2016/17, Guanajuato fue el más productivo (6.85 ton/ha), mientras que Michoacán lo fue en el ciclo P-V (5.6 ton/ha).

La información oficial señala que en Guanajuato el ciclo O-I se lleva a cabo en condiciones de riego y en P-V sólo en condiciones de temporal, pero la diferencia en rendimiento es 4.5 veces superior en las condiciones de riego. En este estado, en el 2016 se cultivaron 53,126.5 hectáreas, siendo 76% en el ciclo O-I, el cual se realiza en los meses de diciembre y enero.

hoy en día, los asuntos que más preocupan a los productores de trigo en Guanajuato son los problemas fitosanitarios del cultivo, la imperiosa necesidad de incrementar el rendimiento, la estatización del precio de venta, los altos costos de producción y su rentabilidad a la baja. Vale la pena mencionar que en este Estado se padece de abatimiento de mantos freáticos y el cultivo vive los estragos del cambio climático, que ocasiona insuficiente acumulación de horas frío.

Pese a que la demanda por la industria es cercana al medio millón de toneladas (76% requiere de trigo suave) las oportunidades que se tienen para hacer este cultivo más rentable es con la disminución de los costos de producción y el incremento de la productividad.

De lo anterior se desprende la importancia de los trabajos conjuntos de diferentes actores, interrelacionados para llevar a cabo procesos de transferencia de tecnología que incidan en el objetivo de lograr mayores rendimientos y rentabilidad, como es el caso de instituciones dedicadas a la investigación, universidades, empresas tractoras, el sistema productivo e instituciones financieras, entre otros. Pero, la realidad es que el rendimiento promedio de trigo en Guanajuato es de 6.8 ton/ha y el precio por tonelada de 4,000, teniéndose costos de producción cercanos a 28,000/ha, sin considerar renta de la tierra. Ante este escenario, existen opciones tecnológicas que pueden contribuir en la disminución de los costos de producción y el incremento de la productividad, y la respuesta es llevar a cabo una metodología de producción agrícola más sustentable y sostenible.

En una segunda parte se citarán las alternativas tecnológicas con resultados registrados en nuestro país que son viables para contribuir en la solución del problema de rentabilidad de trigo.

*Carlos Torres Barrera es jefe de Departamento del CDT Villadiego de FIRA. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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