Este lunes se dio el banderazo de salida para la construcción del Tren Maya; 150,000 millones de pesos es lo que pronostica el gobierno de Andrés Manuel López Obrador que será la inversión que erogará para la edificación de dicho tren.

Nos comentan que incluso el monto podría disminuir, de acuerdo a las experiencias analógicas en las que se está basando Fonatur, al mando de Rogelio Jiménez Pons.

Hablan de construcciones de trenes similares que se realizan en países como Uruguay y que se toman como referente en México.

Aunado a ello, el objetivo de que 90% de este magno proyecto sea financiado por la Iniciativa Privada se mantiene como eje central. Lo que aún no queda claro es si estos 150,000 millones de pesos se refieren sólo al gasto del gobierno. De ser así, la Iniciativa Privada tendría que erogar alrededor de 1,000 millones de pesos.

Cifra más cercana a las proyecciones que han realizado analistas e incluso el mismo Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), bajo la dirección de Manuel Molano.

Y es que, si bien es cierto que Fonatur no ha presentado un proyecto ejecutivo, nos aseguran que se cuenta con toda la planeación y análisis necesarios.

De ahí que ayer lunes 29 de julio se dio el banderazo de salida a los proyectos de ingeniería básica, a los cuales se prevé se sumen entre cinco y 10 Conglomerados que compitan por llevarlos a la realidad.

Esto después de que directivos de Fonatur tuvieron una reunión, hace semana y media, con más de 200 interesados en la construcción del Tren Maya, donde se arrojaron 1,500 preguntas, las cuales se agruparon en 400 cuestionamientos, mismos que ya fueron contestados por directivos del fondo, al igual que las 200 preguntas adicionales que surgieron posteriormente a dicha reunión.

Así que los tiempos se mantienen. Se pronostica que será hacia finales del 2023 cuando el Tren Maya esté funcionando en su totalidad, lo cual dejaría en jaque mate lo que dicen muchos especialistas, y que ha pasado en otros países de talla internacional, donde la edificación de trenes rápidos, elevados y eléctricos ha llevado por lo menos 10 años.

En el actual gobierno, la justificación es que se trata de un tren que no es eléctrico ni va elevado, además de que muchas de las vías ya existen desde el siglo 19, así que el planteamiento son cinco licitaciones de siete tramos.

Así que este proyecto que en el 2011 se desechó como propuesta de la legisladora priista Ivonne Ortega se volverá a retomar. Pero ahora con mayor magnitud, donde en efecto se requerirán ciudades ancla en las 16 paradas a las que contempla llegar el tren, y por lo cual se justifica la intervención de Fonatur, inversiones que se plantean lleguen de la Iniciativa Privada a la par de la construcción del Tren Maya.

Se abren muchas interrogantes. Seguro que cuando se dé a conocer el proyecto ejecutivo se podrán aclarar muchas cosas. Por lo pronto, las preguntas van desde ¿cómo en cuatro años se conformará el Tren Maya, las ciudades ancla, el transporte que llevará a los turistas al centro de las ciudades? ¿Por qué el “error” en el precio de las licitaciones que comienza a abrir Fonatur, hasta con una variable de 10 veces? ¿Por qué firmas como ADHOC que pertenecen a Aaron Dychter podrán participar, cuando en el 2011 fueron los que hicieron algunos estudios, y se les ha vuelto a consultar? Y es que fue a la consultoría del propio exsubsecretario de Comunicaciones y Transportes a quien se le pago hace ocho años 1,200 millones de pesos por unos estudios que dieron como resultado un “no”.

Aunado a ello, ¿existe la densidad de población para generar 8,000 pasajeros diarios, como se promete?

Yo tuve la fortuna de platicar con más de 100 personas cuando realicé el libro de Fonatur, la única historia narrada por sus protagonistas. Lo que sí queda claro es que ni una sola de las primeras etapas de Cancún o de alguno de los Centros Integralmente Planeados (CIPs) fue posible construirse en cuatro años, y eso que la construcción se hizo a la de ya, dando permisos tan rápidos que los planes de muchos hoteles y edificaciones se entregaron años después.